La estatua del misionero español Junípero Serra en el centro de Palma ha aparecido vandalizada esta mañana, manchada con pintura roja y pintada con la palabra «racista». El ataque se produce días después de que una estatua de este mismo personaje fuera derribada en San Francisco, y también después de que la concejal local de Podemos, Sonia Vivas, animase a derribarla también en la isla.

Junípero Serra, nacido en Mallorca en 1713, fue el fundador de nueve misiones en California, donde es un personaje ampliamente conocido. La estatua vandalizada le representa con un crucifijo y junto a un indígena. Junípero Serra fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 28 de septiembre de 1988. En 2015, fue canonizado en Washington por el papa Francisco.

Tras derribarse su imagen el fin de semana en San Francisco -en unos disturbios en los que también acabó dañada una representación de Cervantes-, la edil de Justicia Social, Feminismo y LGTBI, Sonia Vivas (Podemos), animó a que su representación en la isla siguiera el mismo camino.

«Las ciudades hablan mediante los nombres de sus calles, monumentos y estatuas. Cuentan una historia política de élites y oligarquías. Los habitantes toman la palabra en San Francisco y tiran la estatua de Junípero Serra. En Palma,pacíficamente,debería ser igual», escribió Vivas en su perfil de Twitter.

Este lunes, tras el ataque, la concejal también se refería al tema en respuesta a un mensaje en el que Ciudadanos condenaba a los vándalos: «Lamento que el odio de vuestros socios de la extrema derecha y el daño generan en la sociedad, no os cause tanto malestar como la posibilidad de revisar la historia para narrarla como fue. Demostráis cada día que os importan más las estatuas que las personas».

La defensa de la embajada

La posición institucional del Gobierno es la defensa de la figura de Fray Junípero Serra, cuyo legado defendió en una serie de mensajes la embajada española en Estados Unidos tras los incidentes del fin de semana.

«Lamentamos profundamente el derribo de la estatua de Fray Junípero Serra en San Francisco y queremos recordar su gran labor en favor de las comunidades indígenas», escribía la embajada, que incidía también en la condena absoluta a los daños a una estatua de Miguel de Cervantes.