El pleno del Congreso ha aprobado, como estaba previsto, el suplicatorio para que el Tribunal Supremo pueda investigar a la portavoz de JxCat, Laura Borràs, por los delitos de malversación de fondos públicos, fraude, prevaricación y falsedad documental por fraccionar contratos cuando dirigía la Institución de las Letras Catalanas. La portavoz de JxCat en el Congreso tendrá que afrontar juicio y queda así prácticamente descartada como candidata a la presidencia de la Generalitat, opción que defendía una parte importante de su partido.

«A la represión se la combate, no se le permite vencer por incomparecencia del rival, hacer lo correcto nunca es irrelevante» ha argumentado la propia Borràs tras comparecer ante el pleno para defender su inocencia y argumentar en contra de la concesión del suplicatorio. Aunque al ser preguntada explícitamente por ERC ha asegurado que «respeta» las decisiones de todos los grupos, la posición de los republicanos será nuevo motivo de bronca entre los dos socios del gobierno catalán.

No se esperaban sorpresas en la votación, avalada por una amplia mayoría de PSOE, PP, Vox y Cs, sino por la posición de los partidos independentistas. JxCat ha defendido insistentemente en que se trata de una nueva «operación judicial orquestada» en contra del independentismo, por ser Borràs una de las favoritas en su momento a suceder a Quim Torra como candidata a la presidencia de la Generalitat. Y ha presionado por todas las vías a sus socios de ERC y la CUP para que defendieran esa tesis, negando cualquier sospecha de corrupción sobre la dirigente neoconvergente.

El último ejemplo lo daba el propio Torra, que sigue siendo el principal avalista político de la portavoz de JxCat en el Congreso. Este miércoles, el presidente catalán aseguraba en su perfil oficial de Twitter que «ningún independentista tendrá nunca un juicio justo en España».

Pero ERC y la CUP han hecho bandera durante años de su papel de flagelo contra la corrupción, también en el entorno convergente, y no querían aparecer como conniventes ahora ante estas presuntas prácticas irregulares. En los últimos días, republicanos y antisistema han intentado pactar una posición conjunta en la votación de hoy para evitar las acusaciones de connivencia con el Tribunal Supremo, pero JxCat exigía la votación en contra del suplicatorio, y sus socios han optado por no participar en la votación.

Tras su intervención en el debate secreto, Borràs ha reconocido que la decisión estaba tomada -de hecho, el Congreso nunca ha rechazado un suplicatorio para investigar a un diputado- y ha acusado a los diputados de los grupos mayoritarios que han apoyado la petición de «atropellar mis derechos» para «defender la unidad de España». «Lo único que triunfa hoy es la represión, pierde la democracia» ha concluido la dirigente independentista.

ERC y la CUP piden a Borràs que dimita

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, sin embargo, ha recriminado a Borràs que «hace unos 20 días» la propuesta de JxCat era precisamente no participar en la votación del suplicatorio, como finalmente han hecho ERC, la CUP y Bildu. «Nada de lo que ha pasado depende de ERC» ha argumentado Rufián, que se ha defendido «frente alguna acusación de Borràs» apelando al pacto de JxCat con los socialistas en la Diputación de Barcelona: «Si dependía de alguien era de los votos del PSOE».

El portavoz de Esquerra ha argumentado que todo el independentismo «sabe perfectamente que el TS es un tribunal político, la única diferencia es que una parte considera que no debe haber sombra de duda en cuanto a la corrupción en el independentismo» y es atacada por la otra parte por esa postura. «Es extraño, todos entendemos cual seria el punto de encuentro» ha concluido Rufián, quien ha apuntado una vez más a la dimisión de Borràs como «la única manera» de que su caso no se dirima ante el temido juez Marchena.

La CUP también ha argumentado, en un comunicado, que «la opción más garantista» para Borras y «digna y solidaria para el conjunto del independentismo, sería que la diputada abandonara su escaño, para que las presuntas irregularidades sean investigadas a fondo, en un tribunal ordinario, impidiendo así una operación de Estado y un juicio sin garantías». Y ha defendido que, después de que la propia Borràs rechazara esta opción, la opción mayoritaria entre el independentismo -defendida por antisistema y republicanos- era la de no participar en la votación, como así han hecho.