«El sabía que lo iban a matar, pero quiso defender la libertad. Fue una mártir de la libertad». Así ha recordado hoy el presidente del PP, Pablo Casado, la figura de Manuel Zamarreño, el edil del PP en Rentería asesinado por ETA hace hoy justo 22 años. El 25 de junio de 1998 una motobomba activada a distancia acabó con la vida del concejal, padre de cuatro hijos, que sólo seis meses antes había sustituido a otro compañero de corporación, José Luis Caso, al que ETA también asesinó.

Tanto Casado como el candidato a lehendakari de la coalición PP+Cs, Carlos Iturgaiz, han acompañado hoy a su viuda, Marisol, y una de sus hijas, Naiara, en el sencillo acto que ha tenido lugar en el parque que lleva su nombre en Rentería y que Zamarreño frecuentaba. Desde él observaba las vistas a la bahía de Pasaia, en cuyo puerto trabajaban Zamarreño y Caso. Posteriormente, de modo privado, se ha celebrado un recuerdo en el cementerio de la localidad.

Casado ha visitado por segunda vez esta semana el País Vasco y lo ha hecho para subrayar el valor de la defensa de los «principios de la democracia y la libertad» que durante décadas hicieron concejales, cargos y militantes del PP en Euskadi. Ha reivindicado la necesidad de recuperar «la unidad, hoy es un día de unidad», ha apuntado.

Unidad entre demócratas

El líder popular ha señalado que la intolerancia de ETA atentó contra representantes políticos de distinto signo, en particular del PSE y el PP. «Esa unidad entre demócratas tenemos que demostrarla no homologando a quien aún no condena esos asesinatos, esas formaciones no deben poner ni quitar gobiernos, aprobar o tumbar presupuestos». Ha afirmado que en momentos como los actuales «los españoles nos piden que rememos juntos» para salir de la crisis. En ese contexto ha situado la decisión del PP de apoyar hoy el decreto de normalidad, así como la candidatura de Nadia Calviño en la Unión Europea.

Se ha referido a la figura de Zamarreño, «un ejemplo» en la defensa de principios esenciales como la libertad y la democracia, quien a pesar de que «intuía que le iban a matar tomó el testigo de otro compañero». Ha recordado cómo el paso adelante del edil en Rentería vino precedido de una campaña preveía de amenazas, pintadas y «dianas» amenazantes. O situaciones como «las risas que su hija recordaba en el autobús camino del colegio después de que lo asesinaran»: «Marisol, Naiara, tenéis la grandeza de no haber pedido venganza, no haber vivido con rencor, sólo pedir justicia».

Durante el breve acto celebrado en el Parque Manuel Zamarreño, el candidato a lehendakari, Carlos Iturgaiz, que ha estado arropado por diversos representantes del PP vasco -la presidenta Amaya Fernández no ha acudido- y de Ciudadanos, formación con la que concurre en coalición, ha recordado emocionado la conversación que mantuvo con Manuel días después del asesinato de José Luis Caso. «Era el sigueinte en la lista y me dijo que quería ser el concejal que sustituyera a José Luis, que no renunciaría al acta de concejal. Sé que ETA me va a matar, me dijo, pero se lo debo a mi amigo».

Dar la vida por la libertad

Iturgaiz, que entonces presidía el PP vasco, también se ha referido a la campaña «difamatoria asquerosa» que el entorno radical hizo en torno a Zamarreño en las semanas previas a su asesinato. Ha agradecido la valentía y entrega de figuras como la suya y otros muchos concejales asesinados. «Si hoy hacer política aquí es un poco más fácil es, en parte, gracias a figuras como Manuel y otros muchos, que dieron la vida por la libertad».

Iturgaiz ha apuntado que aún hoy existen presiones contra formaciones como el PP por parte de «quienes quisieron eliminarnos física y políticamente pero resistimos, aquí estamos».

El acto se ha celebrado con normalidad, si bien sí ha estado acompañado de protección policial. Al contrario que el mitin que en Rentería llevó a cabo Ciudadanos en abril del año pasado, donde cientos de personas se concentraron para rechazar su celebración, y que concluyó con incidentes, en esta ocasión no ha habido ningún tipo de acto de protesta.