El presidente de Òmnium Cultural y condenado por el 1-O, Jordi Cuixart, sostiene que si se compara «la represión que ha habido con el Gobierno de Rajoy con la del Gobierno de Sánchez, ha ido a más», con nuevos procedimientos judiciales contra independentistas de Cataluña y peticiones de pena más altas, según él.

«Lo siento mucho. Las palabras deben ir por un lado, pero por el otro la represión va en aumento. Seríamos bastante ingenuos si no reconociéramos la realidad: la represión no tiene pinta de parar, sino todo lo contrario», ha lamentado en una entrevista en El Punt Avui este domingo recogida por Europa Press.

También ha defendido una mesa de diálogo en la que se pueda hablar de todo «mientras no se vulneren derechos fundamentales», sin vetos sobre cuestiones como la autodeterminación o la independencia, y sin condiciones para el diálogo.

Ha asegurado que no le sorprende la decisión del Tribunal Supremo (TS) de revocar la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario a la expresidenta del Parlament Carmen Forcadell: «Estrujaron el Código Penal, y ahora están estrujando el régimen penitenciario».

Ha llamado a superar «las pequeñas diferencias que hay entre los diferentes actores» del independentismo, con unidad en la diversidad, y ha pedido que la decisión de los tribunales sobre el 100.2 o el tercer grado penitenciario no afecte a esta estrategia.

Preguntado por la relación entre JxCat y ERC, ha dicho: «Hay una obviedad, y es que la represión intenta dividir a los que luchan. Nos dividen físicamente y comunicativamente», ha asegurado, en referencia al encarcelamiento de los líderes independentistas tras la condena del TS.

Sobre si en esta situación es mejor un relevo de liderazgos, ha respondido que «el bagaje del presidente Puigdemont y el de Junqueras son imprescindibles», pero que se necesitan más.

Ha pedido aprovechar la cárcel como altavoz de denuncia de lo que considera carencias democráticas del Estado, y ha añadido: «Dicen en las resoluciones que los presos necesitamos ‘un tratamiento para superar nuestras distorsiones cognitivas’… A mí me parece que los que necesitan tratamiento son los poderes del Estado».

También se ha mostrado «convencido de que en el Gobierno español debe haber miembros que son socios de Amnistía Internacional o de otras organizaciones que han pedido» la excarcelación de los presos del 1-O.

Ha opinado sobre la investigación de la situación patrimonial del Rey emérito Juan Carlos I: «Los agentes son capaces de venir dos veces a Òmnium y son incapaces de ir a la Zarzuela, donde todos saben, porque lo están contando y nadie lo está negando, que el rey Juan Carlos tenía dinero en negro».

«Que se vayan, que tendremos de momento una república española, a pesar de que nosotros queremos la catalana», ha afirmado.