El sector del ocio nocturno en Madrid reclama ayudas urgentes por los «gravísimos perjuicios» que les está causando la covid-19 y rechaza que se les criminalice por la propagación del coronavirus mientras no se adoptan medidas preventivas en el aeropuerto de Barajas, que puede «convertirse en un coladero y en un problema real».

En un comunicado, la Asociación de Empresarios y Autónomos de Empresarios de Ocio Nocturno y Espectáculos de Madrid (CEONM) ha lamentado que estén siendo «olvidados» en esta situación y ha informado de que han solicitado una reunión «urgente» con la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, a fin de exponerle la «delicadísima situación» que está atravesando el sector. Según esta patronal, el ocio nocturno genera más de 27.000 puestos de trabajo, agrupa a 2.600 empresas y aporta un 1,7 % del Productor Interior Bruto (PIB) en la Comunidad de Madrid.

La CEONM quiere que el Gobierno les tenga en cuenta a la hora de repartir las ayudas del Plan de Recuperación que la Unión Europea aprobó la pasada semana, ante la imposibilidad de retomar la actividad y el impacto que la pandemia está provocando en el empleo. «Urge adoptar medidas como la ampliación de los ERTE, bonificaciones para la reducción de impuestos y ayudas para el pago de los alquileres, entre otras», reivindica el presidente de esta organización, Tito Pajares.

El «coladero» de Barajas

La Asociación de Empresarios y Autónomos de Empresarios de Ocio Nocturno y Espectáculos de Madrid reconoce que la contención del virus y la preservación de la salud son las «prioridades», al tiempo que rechaza que se les ponga «bajo el foco» o se les «criminalice» ante la aparición de nuevos focos en España que tienen su origen en estas actividades.

«Parece que los únicos problemas vienen del ocio nocturno, cuando hemos adoptado numerosas medidas para garantizar la seguridad de nuestros clientes, como mantenimiento de la distancia social, uso de mascarillas y geles hidroalcohólicos, control de acceso, desinfección continua o toma de temperatura, mientras que vemos por ejemplo cómo no se toman iniciativas en el acceso al aeropuerto de Barajas, que puede convertirse en un coladero y en un problema real», advierte Pajares.

En este sentido, el presidente de la CEONM sostiene que las medidas de prevención que el Gobierno ha adoptado en el aeródromo madrileño «son insuficientes y más bien de cara a la galería que operativas». «Se basan únicamente en la buena voluntad de los viajeros, sin que existan controles efectivos, ni PCR negativos obligatorios ni un seguimiento real», critica.