La Dirección General de la Policía quiere llenar sus almacenes con material de protección antes de que llegue la oleada de covid-19 que las autoridades sanitarias pronostican para otoño y destinará una partida de 3,14 millones de euros a la compra de mascarillas, guantes de nitrilo, geles hidroalcohólicos y monos protectores para reforzar sus existencias y poder surtir a sus funcionarios.

La División Económica y Técnica del Cuerpo Nacional tramita un procedimiento de emergencia para adquirir por 3,14 millones de euros varios millones de unidades de ocho artículos de protección diferentes, mayoritariamente mascarillas. El plazo de presentación de ofertas se mantendrá abierto hasta las 13 horas del próximo 11 de agosto, según se detalla en el anuncio publicado este lunes en la Plataforma de Contratación del Sector Público.

La Dirección de la Policía justifica esta compra por la necesidad de contar con medios «en número suficiente» para que su plantilla pueda realizar tanto sus «actuaciones ordinarias» como en caso de que «hubiera un repunte» en otoño. Es una «medida preventiva de aprovisionamiento», se justifica en el pliego de cláusulas administrativas que regulará el procedimiento.

Justificación del procedimiento urgente de compra puesto en marcha por la Dirección General de la Policía.

Desglosados por lotes, el producto más demandado es la mascarilla quirúrgica. Con una tasación máxima de 0,73 euros, el Cuerpo prevé recibir al menos un millón y medio de unidades, para lo que ha reservado 1.089.000 euros. En caso de que se termine adjudicando a un precio inferior, como parece probable al ser este criterio decisivo en la adjudicación (aporta 90 de los 100 puntos), el número de artículos aumentaría hasta agotar dicho presupuesto.

La Policía saca a licitación la compra de diversos medios de protección por 3,14 millones

El expediente incluye también la adquisición de 200.000 mascarillas FFP2 (con una eficacia de filtración mínima del 94 %) con un precio tope de 3,63 euros (726.000 euros) y 10.000 cajas de 500 unidades de toallitas de alcohol isopropílico por 544.500 euros. La compra se completa con 15.000 cajas de 100 unidades de guantes (145.200 euros), 30.000 botes de gel hidroalcohólico de medio litro con y sin pulverizador (181.500 euros cada uno), 10.000 monos/buzos protectores (181.500 euros) y 30.000 botellas de un litro de desinfectante de superficies (90.750 euros).

En el pliego de cláusulas, la Dirección de la Policía recuerda el «papel esencial» que el decreto por el que se declaró el estado de alarma otorgó al Ministerio del Interior en la contención de la propagación del coronavirus y los «graves riesgos» a los que se han venido enfrentando sus funcionarios, que no han sido declarados de alto riesgo y por ello no tuvieron prioridad en el acceso a las pruebas diagnósticas.

Críticas de los sindicatos

Ésta fue una de las principales críticas de los sindicatos policiales, que también se quejaron de la falta de material de protección con que se obligó a los agentes realizar el trabajo encomendado durante marzo y abril. Esa acusación siempre ha sido rebatida por el ministro Grande-Marlaska, que ha reiterado que los funcionarios han dispuesto de los medios «necesarios y precisos».

En previsión de que se produzca una nueva oleada en otoño, como advierten las autoridades sanitarias, el Cuerpo quiere contar con reservas estratégicas ante ese posible escenario. El plazo de ejecución de este contrato es de 45 días, que empezarán a contar el 1 de octubre o al día siguiente de que se formalice. La intención es disponer como máximo de todas las existencias que integran los ocho lotes que han salido a licitación a mediados de noviembre.

Junto con Sanidad, Interior es uno de los dos ministerios que se han adherido al acuerdo marco para la compra centralizada de material de protección que ha impulsado el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) y en el que participan 12 comunidades autónomas.