El Grupo Socialista ha vuelto este miércoles casi al completo al hemiciclo del Congreso, pese a las restricciones impuestas por el Covid-19, y ha renunciado a solicitar el voto telemático para sus diputados, según han informado a Europa Press fuentes parlamentarias.

Para el que será el ultimo Pleno antes del paréntesis estival, el Congreso mantenía el acuerdo de ocupar sólo la mitad del Salón de Plenos, es decir, cada grupo podría estar representado presencialmente sólo al 50%.

Cayetana Álvarez de Toledo (PP) ha manifestado su queja contra el PSOE por este incumplimiento de la norma sanitaria, y lo ha justificado con que «Sánchez necesitaba la claque al completo».

Si en semanas anteriores fue el PP el que se saltó ese pactó y ocupó en su bancada más espacio del acordado, en este ocasión ha sido el grupo mayoritario el que ha registrado casi un lleno total. Al igual que el banco azul reservado al Gobierno donde todos sus miembros ocupan sus asientos ataviados con mascarillas, como el resto de los presentes en la Cámara.

Edmundo Bal, portavoz de Ciudadanos, ha incidido en el mismo asunto: «No lo han cumplido seguramente para atronar con aplausos al presidente del Gobierno», ha criticado, recalcando que de su formación sólo están presentes cinco de sus diez diputados y lanzando un aviso: «Difícilmente podremos hacer cumplir las normas a la gente si nosotros no las cumplimos cuando las aprobamos», informa Europa Press.

Tras su queja, Batet le ha respondido que no hay ningún precepto en el Reglamento de la Cámara que permita a la presidenta «prohibir la asistencia de sus señorías» a las sesiones parlamentarias. Eso sí, ha recalcado que, puesto que «la distancia interpersonal no se puede cumplir lo que sí es obligatorio es el uso de la mascarilla durante la sesión».

Como la semana pasada, los socialistas han recibido con un aplauso y puesto en pie al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que acude a la Cámara a explicar el acuerdo sobre los fondos postCovid alumbrado en el último Consejo Europeo.