El Govern de Quim Torra vuelve a tener a los alcaldes metropolitanos en pie de guerra. Esta vez, por la suspensión de las becas comedor, que las familias más vulnerables seguían recibiendo a través de las tarjetas monedero habilitadas tras el cierre de los colegios, el pasado 13 de marzo. Una ayuda que el Parlament acordó -por unanimidad- mantener durante todo el verano, pero que el conseller de Bienestar y Familia, Chakir el Homrani, ha ordenado suspender el próximo 31 de julio.

Ada Colau y el resto de los alcaldes denuncian que «parar las becas cuando más lo necesitan es grave, vulnera el derecho a la alimentación de miles de niños» y lamentan haberse enterado de esa decisión por una «orden gubernativa». Señalan, además, que la tasa de pobreza infantil es del 31% en Cataluña, según Save de Children, y esta cifra podría llegar al 36% según los cálculos de la ONG a final de año.

Además de la alcadesa de Barcelona, firman la carta los alcaldes y alcaldesas de Badia del Vallès, Barberà del Vallès, Begues, Castellbisbal, Castelldefels, Cerdanyola del Vallès, Cervelló, Cornellà de Llobregat, el Prat de Llobregat, Esplugues de Llobregat, l’Hospitalet de Llobregat, La Palma de Cervelló, Molins de Rei y Montcada y Reixac.

Los socialistas catalanes llevan días denunciando la decisión del Govern. La diputada Ester Niubó, dio la voz de alarma después de que el Bienestar remitiera una carta el viernes a los consejos comarcales en la que anunciaba que no solo no se van a ingresar más becas, sino que las tarjetas monedero habilitadas para ello «quedarán a cero el 31 de julio».

«La Generalitat ha recibido 320 millones de euros para educación» de los Fondos Covid del Gobierno, señala la socialista que fija el coste de las becas en «unos 30 millones de euros mensuales». Niubó destaca que «no quisimos hacer batalla» de que fuera Educación el departamento que pagara las becas, pero considera inaceptable que el conseller de Bienestar siga diciendo, seis semana después de el último pago, que «estamos buscando la fórmula» para mantener estas ayudas.

Acuerdo del Parlament

El Parlament aprobó el pasado junio extender las becas comedor durante el verano. La propuesta, impulsada en dos mociones de PSC y los comunes —que lograron el apoyo unánime de la Cámara— pretendía “garantizar la suficiencia alimentaria del alumnado en riesgo de exclusión social” durante el verano, como se ha hecho durante los meses de cierre de las escuelas forzado por la crisis del coronavirus.

Un total de 144.000 niños se benefician de las becas comedor en Cataluña. Una ayuda que la Generalitat convirtió en tarjetas monedero tras el cierre de los colegios el 13 de marzo. Pero el Govern ha dado orden a los consejos comarcales y el Consorcio de Educación, en el caso de Barcelona, para dejar de realizar los ingresos en esas tarjetas monedero a partir del 31 de julio, dejando a las familias más vulnerables sin ese ingreso.

Estas tarjetas monedero se recargan cada dos semanas con 40 euros para cubrir las necesidades alimentarias de los niños beneficiarios. Los ayuntamientos y consejos comarcales fueron los encargados, en su momento, de realizar la entrega y control de las tarjetas a las familias beneficiarias de las becas.