El misterio mejor guardado de la campaña electoral se ha desvelado este martes. La aspirante a vicepresidenta por el Partido Demócrata es… Kamala Harris, senadora por California desde 2017 y ex fiscal general. Quédense con el nombre, que se pronuncia Kámala, porque, si la era Trump terminara este 2020, podríamos estar ante la primera mujer presidenta de Estados Unidos en 2024.

Kamala Harris (Oakland, California, 1964) ya ha entrado en la Historia por la puerta grande. Es la primera mujer de origen afroamericano que forma parte del tándem de aspirantes a la Presidencia por un gran partido. Harris compitió con Joe Biden por ser candidata a la Casa Blanca y no fue una rival fácil.

Figuraba entre las favoritas desde que Biden dijera que una mujer sería su compañera de cartel electoral. Sin embargo, el hecho de que discreparan fuertemente en los debates hacía pensar en que quizá se inclinara finalmente por Susan Rice, ex compañera en el equipo de Obama, también afroamericana.

En un mensaje a sus seguidores, Joe Biden, quien fuera a su vez vicepresidente con el primer afroamericano en la Casa Blanca, Barack Obama, asegura: «Cuando eres presidente has de tomar muchas decisiones. La primera es elegir a tu vicepresidente. He elegido a Kamala Harris porque es la mejor persona que puede ayudarme en esta lucha con Donald Trump y Mike Pence. Después haremos que esta nación se ponga en marcha en enero de 2021».

Cuenta atrás para la Convención Demócrata

La designación de la aspirante a vicepresidenta es la gran noticia con la que los demócratas quieren recuperar el foco en esta campaña electoral tan particular. El lunes 17 empieza la Convención Nacional Demócrata en la que los delegados designarán oficialmente a Joe Biden como candidato a presidente, aunque el ex vicepresidente no acudirá a Milwaukee, Wisconsin, donde se celebra, debido al coronavirus.

Kamala Harris, que en los debates entre aspirantes a la candidatura demócrata fue muy dura con Joe Biden, ahora le ha elogiado como el hombre que puede unificar el país. «Como presidente, reconstruirá una América que estará a la altura de nuestros ideales», ha escrito en su cuenta de Twitter, tras conocerse el anuncio oficial.

Biden, que va por delante de Donald Trump en los sondeos, lleva a cabo hasta ahora una campaña de muy bajo perfil, con escasa exposición mediática. En teoría se debe al covid-19, ya que es una persona de riesgo, pero también sus asesores temen sus continuas meteduras de pata. Ahora, Kamala Harris puede exponerse todo lo que no se expone Biden. La senadora por California es muy elocuente y dinámica.

Aporta un sentido de novedad. Ya no se trata de votar a un hombre blanco y mayor, sino también a la primera mujer afroamericana, y de origen indio», dice Alana Moceri

«Aporta un sentido de novedad. Ya no se trata de votar a un hombre blanco y mayor, sino también a la primera mujer afroamericana y de origen indio. Biden, a pesar de los debates, no la habría elegido si no tuviera buena relación con ella», afirma Alana Moceri, profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad Europea de Madrid, y originaria de California, como Harris.

La senadora californiana cuenta con la bendición del ex presidente Barack Obama, que participará en la Convención Nacional, al igual que su esposa, Michelle. Obama asegura que conoce bien a Kamala Harris y es la «candidata ideal» para el ticket presidencial demócrata.

«Conozco a Kamala Harris desde hace tiempo. Está más que preparada para el puesto. Ha dedicado su trayectoria a la defensa de la Constitución y de gente que merecía un juicio justo. Su propia historia confirma que en este país hay sitio para todos, no importa de dónde vengas, cómo seas, cuál es tu religión, o a quien amas», dice un comunicado que ha difundido Obama en sus redes sociales. La madre de Kamala, oncóloga especialista en cáncer de mama, es hija de un diplomático indio y el padre nació en Jamaica.

Si Joe Biden gana las elecciones del 3 de noviembre, asumirá el cargo en enero con 78 años. Es improbable que aspire a un segundo mandato y Kamala Harris, quien cumple 56 años en octubre, no será una vicepresidenta de relumbrón. Sería posiblemente candidata en 2024. Va a ser el fiel de la balanza de Biden en todos los aspectos. Aporta savia joven a la experiencia de Biden.