Joe Biden ha anunciado en el debate que ha mantenido este domingo con su rival por la candidatura demócrata, el senador Bernie Sanders, que una mujer será su vicepresidenta si llega a la Casa Blanca tras las elecciones del 3 de noviembre. Sanders también dice que lo considera como una opción muy probable, siempre que sea «progresista».

Biden, que fue vicepresidente con Obama entre 2008 y 2016, es el mejor situado para hacerse con la nominación demócrata. Partió con malos resultados en los caucus de Iowa y las primarias en New Hampshire, pero despegó en Carolina del Sur, gracias al apoyo de la comunidad afroamericana. Desde el Supermartes, cuando cosechó la victoria en diez estados, incluido Texas, es el claro favorito, si bien Sanders resiste el envite.

Este domingo han celebrado un debate retransmitido por televisión. La campaña electoral ha sufrido los efectos del coronavirus, ya que los dos han suspendido los mítines y encuentros con los votantes. Biden y Sanders se han saludado con un choque de codos para evitar el contacto.

Es hora de actuar de forma contundente para hacer frete a la crisis económica derivada del coronavirus. Es hora de repensar América como un país en el que nos preocupemos unos por otros», afirma Sanders

Sanders ha sido muy claro sobre la crisis del coronavirus. «Es hora de actuar de forma contundente para hacer frente a la crisis derivada del coronavirus. Es hora de repensar América y crear un país donde nos preocupemos unos por otros, más ser una nación de avaricia y corrupción».

Sin embargo, ha vuelto a lidiar con cuestiones sobre su defensa del castrismo, que critica como dictadura, si bien insiste en destacar sus logros sociales. En Florida, uno de los estados que en principio celebra primarias mañana martes, no tiene nada que hacer por estos planteamientos.

En este debate, cuando ha salido a relucir la marginación que sufren las mujeres en Estados Unidos, Joe Biden ha aprovechado para anunciar que su compañera de ticket electoral será una mujer. Bernie Sanders ha dicho que «con toda probabilidad» hará lo mismo. «No se trata de nominar a una mujer simplemente, sino de una mujer progresista y hay muchas y muy buenas».

En EEUU jamás una mujer ha llegado a ser presidenta. Tampoco vicepresidentas. Sí ha habido secretarias de Estado, cargo equivalente a ministra de Exteriores.

La ex secretaria de estado Hillary Clinton aspiró en 2016 a la Casa Blanca, las elecciones en las que venció contra pronóstico el actual presidente, Donald Trump. En su discurso de aceptación de la derrota, que tuvo que retrasar varias horas por el shock emocional del triunfo imprevisto de Trump, Hillary Clinton animó a las mujeres a seguir peleando por romper el techo de cristal. «Romperemos el techo de cristal más pronto que tarde», dijo la ex primera dama. Habría sido la primera vez que una pareja en EEUU ocupa la Presidencia del país.

Varias mujeres han optado a la nominación demócrata en esta ocasión. La última con posibilidades que se ha retirado ha sido la senadora Elizabeth Warren, una catedrática de Derecho en Harvard, muy elocuente y decidida. Izquierdista como Sanders, aún no ha hecho público su apoyo.

Warren fue quien dinamitó las posibilidades del millonario Mike Bloomberg en el primer debate en el que intervino el ex alcalde de Nueva York. Warren dejó en evidencia a Bloomberg por el sombrío historial de su empresa en casos de acoso a mujeres y por su gestión como alcalde al hostigar a minorías hispanas y afroamericanas con sus leyes contra la delincuencia. «Los demócratas nos equivocaremos si sustituimos a un millonario por otro», sentenció la senadora por Massachusetts.

De nada sirvieron los 500 millones de dólares de su fortuna personal para evitar una contundente derrota. Bloomberg anunció rápidamente su apoyo a Biden.

Aspirantes a vicepresidenta con Biden

Elizabeth Warren, de 70 años, sería una opción para Biden, si quiere dar la imagen de que tiende la mano a la izquierda del Partido Demócrata. También lo podría ser con Sanders, aunque ha sido muy dura con él en la campaña y aún no se ha decantado por el senador por Vermont, como cabría esperar. Justo este movimiento ha gustado al establishment demócrata, partidario de Biden. En realidad, sus conocimientos de economía la convierten en la candidata ideal para el Departamento del Tesoro.

Han empezado ya a difundirse sondeos, como el que realiza Political Polls. La favorita sería Kamala Harris, con un 20% de apoyos. La segunda mujer mejor situada sería la ex candidata demócrata Hillary Clinton, con un 16%, seguida de Stacey Abrams, con un 8%.

Kamala Harris, de 55 años, cuenta a su favor su experiencia y juventud (todo es relativo pero Sanders, Biden y Warren son septuagenarios). Senadora por California, procede de un estado que los demócratas tienen ganado de partida, lo que hace que sus posibilidades sean menores.

Fue muy crítica con Biden, lo que también le resta opciones. De madre india y padre jamaicano, tiene una extraordinaria imagen.

Stacey Abrams, de 46 años, sería una candidata muy del gusto de la comunidad afroamericana, que avala a Biden de forma clara. Fue congresista estatal por Georgia. En 2018 estuvo a punto de lograr la gobernación de Georgia. Hizo una campaña brillante en un estado del Sur donde los demócratas están avanzando mucho. Movilizó a miles de voluntarios y demostró que es una política que hace vibrar a los asistentes a sus mítines. Lo tiene todo a su favor: mujer joven, afroamericana, y más a la izquierda que Biden.

Entre las aspirantes demócratas que se han retirado destaca la moderada Amy Klobuchar, que dejó la carrera electoral tras el Supermartes y rápidamente pidió el voto por Biden. Es senadora por Minnesota, uno de los estados del Medio Oeste que serán cruciales para vencer a Donald Trump.

Klobuchar lo tiene claro:»Si queremos ganar en noviembre, necesitamos construir una gran coalición entre la base demócrata, los independientes y los republicanos moderados». Puede que ella sea la pieza clave, en el caso de que Biden sea el elegido.