El senador por Vermont, Bernie Sanders, ha anunciado este miércoles que se retira de la campaña presidencial. Deja así el camino libre al ex vicepresidente Joe Biden, que será el candidato demócrata en las elecciones del 3 de noviembre.

Biden intentará desbancar al actual presidente, Donald Trump, que ahora se enfrenta a un enemigo inesperado: la crisis del coronavirus.

Sanders ya intentó ser candidato en 2016, cuando se enfrentó en primarias a la ex primera dama y ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, que perdió inesperadamente frente a Donald Trump.

Representa al ala más a la izquierda del Partido Demócrata y ha logrado un gran apoyo entre los jóvenes. Sus mítines en ciudades universitarias han convocado a miles de personas.

A pesar de no haber logrado su sueño de llegar a la Casa Blanca, ha conseguido que el debate de la sanidad universal esté en la agenda política de nuevo. En su cuenta de Twitter, ha explicado su decisión. Asegura que en cualquier caso, «la lucha por la justicia continúa».

«Hemos transformado la conciencia de América que ahora se plantea qué tipo de nación quiere ser en cuanto a justicia social, justicia económica, justicia racial y justicia medioambiental. Nuestro movimiento ha ganado la lucha ideológica», ha dicho Sanders en su comparecencia en streaming.

Aunque suspende la campaña, Sanders seguirá concurriendo a las primarias restantes para demostrar la fuerza de su movimiento de cara a la Convención Nacional Demócrata, que se ha retrasado hasta agosto, una semana antes de la Republicana, por la expansión del coronavirus.

«Felicito a Joe Biden, un hombre muy decente, con quien trabajaré para que avancen nuestras ideas progresistas», ha dicho Sanders, que esta vez sí, apoyará al que ha sido su rival en las primarias. Con Hillary Clinton no hizo lo mismo.

Hemos de anteponer el interés de la nación, y la necesidad de derrotar a Donald Trump, por encima de todo», dice Biden, que tiende una mano a Sanders y a sus seguidores

Nada más conocerse la decisión adoptada por Bernie Sanders, Joe Biden ha dado a conocer un comunicado: «No ha llevado a cabo una campaña política; ha creado un movimiento. Y creo que es un movimiento poderoso hoy lo fue ayer. Es algo bueno para nuestra nación y para nuestro futuro».

El ex vicepresidente afirma que va a «contactar» con Bernie Sanders con el fin de unificar el partido. «Hemos de anteponer el interés de la nación, y la necesidad de derrotar a Donald Trump, por encima de todo». Y ha añadido: «Voy a escucharte».

También se ha dirigido a los seguidores de Sanders: «Os veo, os escucho, y entiendo la urgencia de lo que hemos de hacer en este país. Espero que os unáis a nosotros. Sois bienvenidos. Os necesitamos».

La propagación del coronavirus transformó las primarias demócratas. Las convocatorias se suspendieron poco después del SuperMartes, con Joe Biden claramente en cabeza, y los mítines se habían sustituido por apariciones online. Tanto Joe Biden como Bernie Sanders son septuagenarios, es decir, pertenecen a la población más sensible al Covid-19.

Después de un arranque en los caucus de Iowa y las primarias de New Hampshire decepcionante, el ex vicepresidente Joe Biden ha ido remontando hasta conseguir ser quien competirá con Donald Trump por la Presidencia. Los afroamericanos y los votantes más moderados han sido quienes han apuntalado su victoria.

Tras las victorias consecutivas de Joe Biden, todos los aspirantes demócratas que se fueron retirando, salvo Elizabeth Warren, habían anunciado su apoyo al ex vicepresidente. Warren tampoco se decantó por Sanders. Sin embargo, Trump siempre dijo que prefería enfrentarse a Sanders. Sabía que la polarización de los votantes suele favorecerle.

En su cuenta de Twitter, Trump ha culpado a Elizabeth Warren por la renuncia de Sanders. La senadora demócrata por Massachusetts, del ala izquierda del Partido Demócrata, se mantuvo en la carrera incluso cuando ya no tenía posibilidades. También culpa al establishment de la formación rival. Apela a los votantes de Sanders a que se unan a los republicanos.

A su pesar, Trump se enfrentará a quien fue número dos del presidente Barack Obama durante ocho años. Será vital que Joe Biden logre un frente común y que el ala izquierda del partido, para quienes Sanders es un referente, le apoye de forma clara.

La crisis del coronavirus, en pleno año electoral, hace más complicada la reelección de Trump. Estados Unidos ya encabeza la lista mundial de número de casos con más de 400.000 casos y más de 13.000 muertos.