Alexei, Navalny, el mayor enemigo del líder ruso, Vladimir Putin, ha sido envenenado mientras volaba de Siberia a Moscú. El avión en el que viajaba ha tenido que hacer un aterrizaje de emergencia en Omsk, donde está hospitalizado. Navalny se encuentra inconsciente en cuidados intensivos por haber ingerido una sustancia tóxica, según ha informado la agencia rusa Tass.

Ha sido su jefa de prensa, Kira Yarmysh, quien lo ha anunciado en su cuenta de Twitter. «El avión ha realizado un aterrizaje de emergencia. Alexei ha sido envenenado», ha escrito Yarmysh.

Alexei Navalny, de 44 años, se sintió mal cuando regresaba a Moscú desde la ciudad de Tomsk. Está inconsciente y asistido con un respirador en una unidad de cuidados intensivos. Según su jefa de prensa, había bebido té esa mañana. «Los médicos dicen que la toxina se ha absorbido rápidamente con un líquido caliente», ha dicho Yarmysh.

El año pasado, Navalny tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital cuando estaba en la cárcel por una detención administrativa cuando su equipo sospechó que había sido intoxicado. Los médicos entonces dijeron que había sufrido un ataque de alergia y le volvieron a traslada a su celda al día siguiente.

Adalid contra la corrupción

Navalny, fundador de la Agencia Anticorrupción, lleva años en campaña contra el líder ruso, Vladimir Putin. Estos días está viajando por varias ciudades de Siberia para respaldar a candidatos opositores al Kremlin en las elecciones locales del próximo mes.

En las últimas semanas la disidencia está cobrando nuevo vigor en Jabarovsk, en el este de Rusia. Miles de personas se han lanzado a las calles en defensa del ex gobernador Serguei Furgal, a quien Putin ha destituido.

Navalny está investigando desde hace tiempo la corrupción de Putin y sus afines, como el primer ministro Dimitri Medvedev. El líder opositor es quien mejor galvaniza a los críticos al líder ruso. Ha aludido a las protestas en la vecina Bielorrusia para alentar a los candidatos opositores en los comicios locales.

El opositor al Kremlin ha sido encarcelado en numerosas ocasiones por sus actividades políticas. En 2011 Navalny fue arrestado durante 15 días por las protestas por supuesto fraude electoral en las elecciones parlamentarias. En julio de 2013 volvió a prisión por malversación, aunque él aseguró que era un arresto por motivos políticos.

Intentó presentarse a las elecciones presidenciales en 2018 pero fue descalificado por supuesto fraude, de nuevo una táctica que atribuyó a su oposición al régimen.

Estamos preparados para dar toda la ayuda necesaria a Navalny y sus allegados, a nivel sanitario y de asilo y protección», dicen Macron y Merkel

Varios líderes opositores rusos han sufrido ataques violentos en el pasado, y muchos han sido envenenados. El ex dirigente de la disidencia Boris Nemtsov recibió cuatro disparos cerca del Kremlin. Cinco chechenos fueron condenados, pero la familia de Nemtsov defiende que no se ha investigado quién encargó el asesinato, según publica The Guardian.

Francia y Alemania han ofrecido tratamiento médico y asilo al disidente ruso. En una conferencia de prensa conjunta, el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, se han mostrado «preocupados y tristes» por Alexey Navalny. «Estamos preparados para dar toda la ayuda necesaria a Navalny y sus allegados, a nivel sanitario, y de asilo y protección, ha dicho Macron.

El veneno ha sido utilizado varias veces contra disidentes. El caso más conocido es el de Alexander Litvinenko, un ex espía del FSB que huyó al Reino Unido. Murió en 2006 por una ingestión letal de polonium-210, disuelto en su té. Ahora todo indica que de nuevo el té llevaba un mensaje a los que discrepan con el Kremlin.