Corinna Larsen, la examante del rey emérito, Juan Carlos I, midió sus palabras en la entrevista concedida el pasado 20 de agosto a la cadena británica BBC. Pero lanzó un aviso entre líneas al exjefe de Estado español: la posibilidad de tener pruebas documentales para denunciar un presunto delito de acoso contra él, por el que sus abogados ya advirtieron en marzo que tenían previsto presentar una querella en Reino Unido, donde reside.

La empresaria germano-danesa sostuvo durante la entrevista, como ya ha dicho en otras ocasiones, que después del accidentado viaje a Botswana por el que el emérito pidió perdón públicamente, quedó bajo una "vigilancia total" y recibió una "atención no deseada del Centro Nacional de Inteligencia (CNI)" con supuestas amenazas por parte de su exdirector, Félix Sanz Roldán, que fue a visitarla a Londres.

También que su apartamento de Mónaco fue "ocupado mientras yo estaba de viaje". Fue en ese punto de la entrevista donde la mujer trasladó que el rey emérito habría tenido constancia de la "ocupación" de su casa y de quién estaba detrás de ella.

Le mandé mensajes de texto al rey del tipo: '¿Quiénes son esas personas?, ¿qué está pasando?'. Me dijo que estaban allí para protegerme de los paparazzi

"El apartamento fue ocupado mientras yo estaba de viaje". "De repente recibí mensajes de una compañía de seguridad que decía: 'Nos han contactado sus amigos en España'. Y le mandé mensajes de texto al rey del tipo: '¿Quiénes son esas personas?, ¿qué está pasando?'. Me dijo que estaban allí para protegerme de los paparazzi". "Pero si hubiera estado preocupado por mi seguridad, podría haber llamado a su buen amigo, el príncipe Alberto [de Mónaco], que también es amigo mío de hace tiempo, y decirle: ´Tenemos algunas inquietudes sobre la seguridad, ¿podrías estar pendiente del apartamento de Corinna?´".

De esta manera, la consultora deslizó un indicio delictivo contra el padre de Felipe VI y también la posibilidad de conservar una prueba documental, el mensaje del emérito, en el que se podría apoyar para denunciar que éste encargara una campaña de acoso contra ella para que no revelara los "secretos de Estado" que conocía por la relación amorosa que mantuvieron durante años.

Querella en Londres sin protección para el emérito

El pasado marzo Larsen ya avanzó que tenía previsto denunciar a Juan Carlos I en Reino Unido por presuntas amenazas para que no revelara "secretos de Estado", según avanzó Eldiario.es, para lo que contrató los servicios del abogado experto en extradiciones y Derecho Internacional, James Lewis.

La primera semana de marzo, el diario británico The Daily Mail publicó la intención de Corinna Larsen de llevar una denuncia por amenazas y acoso ante la Justicia británica, pero en dicha noticia no se especificó que tendrá como destinatario a Juan Carlos I.

Entonces ya habló de las supuestas amenazas de muerte y contra su integridad y la de su familia que afirma sufrió. Ya afirmó, igual que en sus últimas declaraciones a BBC, que alguien le dijo: "Hay muchos túneles entre Mónaco y Niza", recordándole el accidente mortal de la princesa Diana de Gales en París. Sin embargo, hasta la semana pasada no había desvelado que escribió al rey emérito para pedirle explicaciones por aquellos seguimientos y que él le dio una explicación que no le convenció.

Aunque los hechos denunciados por Corinna sucedieron antes de 2014, cuando Juan Carlos I todavía era jefe de Estado, fuentes jurídicas consultadas por El Independiente consideran que su inviolabilidad no tendría efectos en Reino Unido. Así, una denuncia contra él podría ser admitida en dicho país en caso de que la consultora alemana aportara pruebas. Otra cosa sería que Emiratos Árabes Unidos, donde el padre de Felipe VI se encuentra desde el 3 de agosto, según confirmó la Casa Real, autorizara su extradición si la solicita la Justicia inglesa.

El juicio contra Sanz Roldán

Corinna Larsen -investigada en Suiza por presunto blanqueo agravado por entregarle el emérito 65 millones de euros que recibió a su vez del rey saudí Abdul Aziz Al Saud, se investiga si aprovechándose de su condición de jefe de Estado español- testificará en España el próximo 18 de septiembre contra Félix Sanz Roldán.

Lo hará en el juicio abierto contra José Manuel Villarejo, el comisario en prisión preventiva y enemigo de Sanz Roldán, por presuntas calumnias y denuncia falsa contra el exdirector del CNI. Villarejo afirmó durante una entrevista en televisión que Sanz Roldán amenazó a Corinna para que callara sobre los secretos del rey emérito. Precisamente es la misma versión que sostiene la empresaria alemana, y de ahí que el comisario investigado la propusiera como testigo. El juicio podría ser una oportunidad para que Corinna se explaye sobre las amenazas que afirma sufrió por parte de "mercenarios" de la Inteligencia española por encargo de Juan Carlos I y los indicios que pueda tener contra el padre del rey para querellarse contra él en Reino Unido.

Su declaración como testigo está prevista justo 10 días después de que el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, la haya citado a declarar como investigada en la macrocausa abierta contra el comisario Villarejo, presuntamente por contratar sus servicios de espionaje. Una declaración que la examante del rey trata de evitar, para lo que ya ha presentado un recurso ante el titular del Juzgado Central de Instrucción 6.