LeBron James, el Rey James, ha dicho «basta» al racismo y a la política condescendiente del presidente, Donald Trump. La estrella de la NBA ha escrito en mayúsculas, puro grito, en su cuenta de Twitter, la red social favorita de Trump: «QUE SE JODA ESTE HOMBRE. DEMANDAMOS EL CAMBIO. HARTO DE TODO ESTO».

Siete disparos en la espalda de Jacob Blake, un afroamericano padre de seis hijos, el domingo han provocado un terremoto en el deporte estadounidense que se ha rebelado para denunciar la violencia policial.

Tres partidos de la NBA se suspendieron y los jugadores llamaron al boicot. Por primera vez en la historia ha estado en juego la continuidad de la competición. Lo que no pudo el coronavirus ha estado a punto de provocarlo el tiroteo a Jacob Blake en Kenosha, Wisconsin.

Finalmente, los partidos se reanudarán, según ha decidido la junta de gobernadores y el comisionado, Adam Silver, después del plante de los Bucks. A cambio van a dar visibilidad a las reclamaciones de los jugadores que denuncian el racismo y demandan justicia social.

En una intervención en la Agencia Federal de Gestión de Emergencias, por el huracán Laura, Donald Trump ha atacado a la NBA que, a su juicio, «se ha convertido en una especie de organización política y no creo que eso sea bueno para el deporte ni para el país».

El ataque contra Jacob Blake, de 29 años, tuvo lugar el domingo casi tres meses después de la muerte de George Floyd, en Minneapolis, tras ser asfixiado por un policía con la connivencia de varios compañeros. Su grito (¡no puedo respirar!) se ha convertido en el lema de del movimiento Black Lives Matter.

Todo el país pudo ver cómo Blake recibía varios impactos de bala por la espalda cuando trataba de entrar en su vehículo, tras discutir con unos policías. Sus tres hijos pequeños contemplaron la escena. Jacob Blake se debate entre la vida y muerte. En caso de que se recupere, los médicos han advertido que se quedará paralítico.

El yerno de Trum, mediador

El yerno de Trump, Jared Kushner, marido de Ivanka y asesor presidencial, ha dicho en una entrevista con Politico que en la Casa Blanca quieren hablar con LeBron James. «Creo que es bueno que se estén levantando por este asunto, pero me gustaría verlos comenzar a avanzar hacia soluciones concretas que sean productivas. Y, nuevamente, el presidente Trump está dispuesto a trabajar con ellos», ha dicho Kushner, quien ha anunciado que se pondrían en contacto con el jugador de Los Angeles Lakers este jueves.

(Los jugadores de la NBA) son muy afortunados por tener el nivel financiero que les permite tomarse la noche libre si sufrir consecuencias económicas», dice el yerno de Trump

En la CNBC Kushner ha insinuado que los jugadores de la NBA no hacen un gran sacrificio con este gesto. «Son muy afortunados por tener el nivel financiero que les permite tomarse la noche libre sin sufrir consecuencias económicas. Tienen ese lujo… pero necesitamos pasar a acciones que realmente solucionen el problema», ha señalado.

LeBron James ha contestado a Kushner, sin mencionarle, de nuevo por Twitter, como suele hacer Trump. «¡El cambio no sucede solo con charlas! Se necesita acción y tiene que ser AHORA», escribe el Rey James al tiempo que hace un llamamiento al voto (se entiende que contra Trump).

Quienes han empezado la protesta han sido los Milwaukee Bucks de Wisconsin que el miércoles anunciaron su decisión de no jugar contra los Orlando Magic. A ellos se han unido los Houston Rockets que deberían haberse enfrentado al Oklahoma City Thunder, y Los Angeles Lakers, donde juega el Rey James, con los Portland Trail Blazers.

En un comunicado, los Bucks hicieron un llamamiento para que se haga justicia en el caso de Jacob Blake y se juzgue a los implicados en los hechos. «En los pasados cuatro meses hemos visto una luz en las injusticias raciales que hacen frente las comunidades afroamericanas. Los ciudadanos en todo el país han alzado sus voces para denunciar los abusos… A pesar de esta gran exigencia de cambio, no vemos acciones, por eso hoy no podemos seguir jugando al baloncesto», dice el texto.

Los Gasol y Ricky Rubio con Black Lives Matter

El jugador español Marc Gasol se ha unido a este colectivo «basta ya». En declaraciones a NBAalDía de Movistar +, el pívot de los Toronto Raptors, ha denunciado el racismo sistémico. «Solo hace falta juzgar las imágenes que se ven por televisión. Son muy duras, es algo muy difícil de explicar a cualquier ser humano. No veo otra explicación que no sea el racismo, un racismo sistémico que se da desde hace muchos años. Es imposible no preguntarse qué pasaría si no se grabaran esas imágenes… Por eso es importante que en Estados Unidos se vote. Así es como se determina a quienes podrían perseguir judicialmente estos hechos».

Marc Gasol ha reconocido que los jugadores han actuado coordinadamente para «usar nuestro altavoz para que la gente se diera cuenta de la gravedad de la situación. El problema es muy profundo». Los hermanos Gasol, pero especialmente Pau, eran muy amigos de otra estrella de la NBA, el también afroamericano Kobe Bryant, recientemente fallecido en accidente de aviación.

Junto a Ricky Rubio, también jugador de la NBA, han sumado fuerzas para apoyar al movimiento Black Lives Matter, que denuncia los abusos que sufre la comunidad afroamericana en Estados Unidos.

El deporte sabe que hay una audiencia sensible a estos temas. Es histórico pero puede ser hartazgo o marketing», afirma Ana Polo Alonso

«El Black Lives Matter ha generado una oleada de reacción nunca vista antes porque no había instagram. El deporte sabe que hay una audiencia sensible a todos estos temas. Es su audiencia natural. Es histórico, pero puede ser hartazgo o marketing. Hay mucha gente bienintencionada. Hay racismo en Estados Unidos y es brutal, pero también los hay que hacen postureo», afirma Ana Polo Alonso, politóloga especializada en Estados Unidos. Apunta que el BLM puede generar un efecto bumerán entre los votantes blancos que se vean amenazados por la violencia de algunas protestas.

A los jugadores de la NBA se ha sumado la Liga de béisbol, la de fútbol americano y la femenina de baloncesto. A su vez, la tenista japonesa Naomi Osaka, cuarta cabeza de serie, renunció a jugar con la holandesa Elise Mertens en las semifinales del Premier 5 de Cincinatti.

«Hola, como muchos de ustedes saben, estaba programada para jugar mi partido de semifinales mañana. Sin embargo, antes de ser una atleta soy una mujer negra. Y como mujer negra siento que hay muchos asuntos que requieren atención inmediata, en vez de verme hoy jugar al tenis», ha escrito Osaka, de padre haitiano y madre japonesa, en sus redes sociales.

La Convención, sin mencionar a Blake

A pesar de las buenas palabras de Kushner, lo cierto es que en la Convención Nacional Republicana el vicepresidente ha preferido aludir a la ley y el orden y no mencionar a la víctima de los siete disparos, Jacob Blake, en el discurso en el que ha aceptado la nominación a la vicepresidencia.

Mike Pence ha presentado a Donald Trump como el garante de que América será un país seguro frente al caos encarnado en Joe Biden. Entre los participantes en la Convención Republicana han destacado los McCloskey, una pareja de estadounidenses que defendió su casa con armas en sus manos ante los manifestantes violentos. «Con los demócratas radicales nuestras familias no estarán seguras».

Sin embargo, el candidato demócrata Joe Biden ha elogiado el gesto de los jugadores de la NBA en sus redes sociales. «En este momento necesitamos liderazgo moral. Y estos jugadores están dando respuesta al usar su plataforma para rebelarse, para denunciar, para hacer el bien. No es hora de guardar silencio».

Este jueves se han conocido algunos detalles sobre el ataque a Blake. La policía mantiene que tenía un cuchillo, que no se ve en las imágenes. El agente que dispara su arma contra Blake en siete ocasiones se llama Rusten Sheskey, que lleva siete años en el departamento de policía de Kenosha. El Departamento de Justicia ha iniciado una investigación dirigida por el FBI, según informa The Guardian.

Blake ha admitido que tenia un cuchillo, que luego se ha encontrado en el suelo del vehículo. No había más armas», dice el comunicado policial

La policía ha hecho público un comunicado sobre los hechos: «Durante el incidente, los agentes intentaron arrestar a Jacob Blake, de 29 años. Intentaron hacerlo primero ayudados de una pistola eléctrica sin éxito. Blake se dirigió a su vehículo , abrió la puerta del conductor y avanzó. Mientras tanto, el agente Sheskey le disparó siete veces por la espalda… Blake admitió que tenía un cuchillo, que luego se ha encontrado en el suelo del vehículo. No había otras armas».

Las protestas siguen por distintos enclaves del país, sobre todo en Wisconsin, donde hay otras dos víctimas, a quien disparó un joven de 17 años, bajo custodia policial. Otra persona se encuentra herida. Kyle Rittenhouse, que formó parte de un programa de cadetes juveniles de la policía, es un amante de las armas que salió a las calles en Antioch, a escasos kilómetros de Kenosha, a imponer su particular versión de la ley y el orden. Las víctimas de 26 y 36 años estaban en las protestas por la muerte de Blake.

Es una espiral de violencia de consecuencias inciertas.