El Servicio Aéreo de la Guardia Civil espera desde hace casi 14 meses que le entreguen el avión que encargó a finales de 2017 y que pretende destinar a labores de vigilancia marítima y supervisión de fronteras. Si no surgen nuevos contratiempos, el adjudicatario entregaría la aeronave antes del 30 de septiembre, cuando expira la tercera de las ampliaciones de plazo que ha obtenido desde que se formalizó el encargo.

La Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil acordó el 22 de septiembre de 2017 adjudicar a Atis Ibérica Derichebourg Atis Aeronautique SL el contrato para el suministro de un avión ligero de largo alcance por 8.489.700 euros. La oferta de la filial española del grupo francés Derichebourg se impuso por 10,74 puntos de diferencia en la valoración final a la presentada por la alemana Aerodata, que ofrecía la misma aeronave pero con un precio ligeramente más elevado (8.580.000 euros) y sin extender el plazo de garantía. Hubo un tercer licitador, pero ofrecía un aparato que no cumplía las exigencias técnicas.

En concreto, el avión ofertado por el contratista es un King Air-350, un bimotor turbohélice fabricado por el grupo estadounidense Textron Aviation Inc. Según ha podido conocer este diario, se trata de una aeronave de segunda mano que pertenecía con anterioridad a un ejecutivo polaco del sector de la construcción y que el adjudicatario ha modificado estructuralmente para adaptarlo a las necesidades de la Guardia Civil, integrando los equipos (radio, cámara optrónica electro-óptrica y radares meteorológico y de búsqueda marítima, entre otros) y el software necesarios para que pueda llevar a cabo misiones de vigilancia y rescate.

Avión de segunda mano

En el apartado de características técnicas, el pliego de prescripciones técnicas que reguló el procedimiento de contratación preveía la posibilidad de que el avión a suministrar no fuera nuevo, siempre que se cumplieran dos condiciones: haber sido fabricado después de 2009 y que los elementos afectados con límite de vida contaran con un potencial al menos del 90 %.

Fuentes de la empresa adjudicataria han asegurado a este diario que el avión está «muy nuevo», acumula «pocas horas de vuelo» y se encuentra «muy bien conservado», al tiempo que cifraron en unos 15 millones de euros el coste que habría supuesto suministrar el mismo aparato recién salido del hangar con todas las modificaciones que ha habido que realizar.

De haberse cumplido los términos pactados, el contratista habría entregado el avión antes del 9 de julio de 2019, cuando se cumplía el plazo de 20 meses de que disponía tras firmarse el encargo el 8 de noviembre de 2017. En el mejor de los casos, el Servicio Aéreo de la Guardia Civil recibirá el aparato casi 15 meses después de la fecha convenida inicialmente.

El contratista prevé entregar a final de este mes el avión, que pertenecía a un ejecutivo polaco del sector de la construcción

Según ha detallado la Dirección General del instituto armado en respuesta a una petición tramitada a través del Portal de la Transparencia, la empresa adjudicataria solicitó una primera ampliación del plazo el 11 de junio de 2019 -menos de un mes antes de la fecha de entrega pactada- alegando «diversos motivos técnicos». La Jefatura de Asuntos Económicos accedió a recibirlo no antes del 10 de noviembre de dicho año.

El 2 de octubre de 2019, el contratista volvió a dirigirse por carta a la entidad adjudicadora para requerirle una segunda prórroga: hasta el 30 de abril de 2020. La razón esgrimida entonces fue que la planificación de la empresa se había visto afectada por «incidencias surgidas durante el proceso de ensamblado, preparación para pruebas y certificación del avión». Su petición fue nuevamente atendida.

Tampoco se iba a consumar la entrega en la tercera fecha prevista. Atis Ibérica Derichebourg Atis Aeronautique -con sede social en Sevilla- pidió el pasado 20 de marzo alargar el plazo alegando que la declaración del estado de alarma por parte del Gobierno en su intento por contener la expansión del coronavirus «había provocado la paralización de todas las actividades de prueba y validación de sistemas en el avión». El general jefe de Asuntos Económicos acordó ampliarlo hasta el 30 de septiembre próximo.

Vuelos «de larga duración sobre el mar»

A preguntas de El Independiente, fuentes de la compañía han indicado que el encargo se encuentra ya «en la última etapa antes de la entrega» y dan por hecho que el avión se suministrará a final de este mes para que el Servicio Aéreo pueda realizar las pruebas en tierra y vuelo, como se convino hace seis meses cuando se planteó la tercera prórroga. La Guardia Civil no ha abonado aún cantidad alguna, a la espera de que el contratista emita la factura y se dé la conformidad al encargo.

El instituto armado buscaba una aeronave que fuera capaz de realizar vuelos «de larga duración sobre el mar, de noche y en condiciones atmosféricas adversas», según detallaba el pliego de prescripciones técnicas. «Mediante la adquisición de un avión ligero de largo alcance dotado de sistemas y equipos de localización, detección y seguimiento de objetivos se pretende conseguir una mejora en el control de las fronteras facilitando el patrullaje y supervisión de las mismas, con una gran capacidad de posicionarse en los lugares donde sea necesario, independientemente de las condiciones meteorológicas», justificaba.

La aeronave formará parte de la flota del Servicio Aéreo de la Guardia Civil, integrada en la actualidad por 41 helicópteros -concretamente 16 del modelo BO-105, 8 del BK-117 y 13 del EC-135 P2+ y P3- y dos aviones CN-235/300. Éstos están preparados para labores de vigilancia marítima al contar con un sistema táctico completamente integrado (FITS en sus siglas en inglés).