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Torra se escuda en la inhabilitación ante la presión de ERC y la CUP para pactar elecciones

Quim Torra se dirige a la primera reunión presencial del Govern tras el confinamiento Jordi Bedmar

Esquerra y la CUP, los dos socios que garantizan la mayoría independentista que sostiene la presidencia de Quim Torra, reclaman ya abiertamente al president que fije el calendario electoral ante su inminente inhabilitación. Pero Torra se resiste. Quiere exprimir al máximo el espectáculo en el que se ha propuesto convertir la vista ante el Tribunal Supremo, -que revisará el recurso contra su inhabilitación por un delito de desobediencia- y necesita alargar la legislatura para que Carles Puigdemont complete la puesta a punto de su nuevo partido político.

«Pongamos en el centro que se va a inhabilitar al president Torra por defender el derecho de expresión, normalizar esto sería normalizar la represión» ha argumentado este martes la portavoz del Govern Meritxell Budó, para defender la negativa de Torra a debatir el calendario electoral. En las últimas horas, tanto la secretaria general de ERC, Marta Rovira, como la consellera de Justicia, Ester Capella, han reclamado abiertamente que se fije ya ese calendario.

Torra exige «solidaridad antirrepresiva»

La respuesta de Torra ha sido exigir durante la reunión del Consell Executiu una muestra expresa de solidaridad por parte de todos sus consellers, que Budó se ha encargado después de trasladar ante la prensa. «Hoy todos los miembros del Govern han verbalizado su apoyo a Torra» y la necesidad de «defender la primera institución del país, no podemos dar por hecha la inhabilitación» ha asegurado la portavoz y dirigente de Junts.

Una muestra de solidaridad que el presidente catalán exigirá mañana, también, al Parlament. En la primera jornada del Debate de política general -que tendrá lugar el día antes y después de la visita de Torra al Supremo- Torra exigirá a la bancada independentista «solidaridad antirrepresiva» y esgrimirá esa vista ante el Supremo, a la que ha sido el propio Torra el que se ha empeñado en asistir, para esquivar las peticiones de concreción por parte de sus socios de gobierno y de mayoría parlamentaria.

ERC agota su paciencia

 «Por favor, acordemos la fecha de las elecciones y que sea la que mas convenga al país y la que permita después salir con una coalición fuerte que asuma este ‘mientras tanto’ muy duro y ponga los fundamentos de la república» ha reclamado Marta Rovira en declaraciones a la Ser. Una petición en la que han insistido después la consellera Ester Capella y el portavoz en Madrid, Gabriel Rufián. Los republicanos exigen participar en una decisión que afecta a todo el Govern, puesto que tras la inhabilitación de Torra quien asumirá las riendas del ejecutivo será Pere Aragonés, pero lo hará con unas capacidades muy limitadas, sin poder convocar elecciones ni aprobar presupuestos.

Pero desde presidencia insisten en que «situarnos en ese escenario es normalizar la represión». Idéntica respuesta dan a la CUP, que este lunes insistió en la necesidad de pactar la fecha de las elecciones si el Torra quiere mantener el apoyo parlamentario de su grupo tras la inhabilitación.

Mesa de negociación

Y en este contexto, la Mesa de Negociación con la que Pedro Sánchez quiere granjearse el apoyo de Esquerra a los presupuestos generales sigue sin fecha ni orden del día. «No hay demasiadas novedades respecto a la semana pasada» ha reconocido Budó.

La portavoz ha dejado claro que las fechas que le importan ahora al president son la del Debate de política general, que se celebrará este miércoles, la vista ante el Tribunal Supremo, el jueves, y un nuevo juicio por desobediencia que tendrá lugar el próximo 23 de septiembre en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. «Es un calendario complicado» ha concluido Budó, reconociendo que tampoco ha habido avances sobre el contenido de la reunión.

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