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El peronismo arrasa en las elecciones primarias en Argentina frente a Macri

Alberto Fernández y Cristina Kirchner serían elegidos en primera vuelta si se repite este resultado en octubre

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El peronismo arrasa en las elecciones primarias en Argentina frente a Macri
Seguidores peronistas aclaman Cristina Fernández de Kirchner, en imagen, al conocer la victoria en las primarias.

Seguidores peronistas aclaman Cristina Fernández de Kirchner, en imagen, al conocer la victoria en las primarias. EFE

Resumen:

«Nunca fuimos locos gobernando». Es el mensaje de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, el duo peronista que se ha impuesto claramente en las primarias  en Argentina, un ensayo sin margen de error de las elecciones generales del 27 de octubre. El presidente argentino, Mauricio Macri, ha admitido la derrota por 15 puntos menos que Fernández y Fernández.

Alberto Fernández, candidato a presidente por el Frente de Todos y ex jefe de gabinete de Néstor y Cristina Kirchner, ha logrado un 47,35% de los votos, mientras que el actual jefe del Estado, Mauricio Macri, líder de Cambiemos, apenas ha conseguido un 32,31%. La diferencia ha sido aplastante, tanto que ni siquiera los peronistas la esperaban. «Hemos tenido una mala elección y eso nos obliga a redoblar los esfuerzos para seguir con el cambio», ha señalado Macri, que ya tiene un pie fuera de la Casa Rosada.

Más de 33 millones de ciudadanos han sido convocados a votar en estas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para elegir entre la decena de fórmulas presidenciales presentadas por diversas coaliciones políticas que se presentan en las elecciones generales del 27 de octubre.  La participación ha sido de un 75%.

Como ningún presidenciable presenta rivales internos, estas primarias en realidad han sido una encuesta sin margen de error. Si se repitiera el resultado, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner serían elegidos en primera vuelta.

Según la ley electoral, necesitan superar el 45% para evitar la segunda vuelta, o el 40% y una diferencia de 10 puntos sobre el segundo. Este domingo los Fernández han superado por 15 puntos a la candidatura que encabeza Macri y más del 45%.

El talón de Aquiles de Macri es la maltrecha economía argentina. La inflación ha sido del 22% en el primer semestre del año, la pobreza afecta al 32% de la población, y el país se encuentra en recesión. El presidente Macri tuvo que pedir un préstamo de rescate al FMI de 56.000 millones de dólares y ha impuesto un plan de austeridad muy impopular.

En la celebración de su victoria, Alberto Fernández ha tratado de transmitir esperanza y no dar la idea de una vuelta al pasado. «No venimos a restaurar un régimen, venimos a crear una nueva Argentina que tome en cuenta las mejores experiencias y que termine con este tiempo de mentiras», según informa el diario Clarín.  «Nosotros somos el cambio. Vamos a arreglar lo que han hecho mal».

En la provincia de Buenos Aires, clave en esta jornada de ensayo electoral, el kircnerista Axel Kicillof arrasó al rozar el 50% frente a la gobernadora María Eugenia Vidal, que se quedó con un 32%. El peronismo renovado y unido se impuso en las principales ciudades, salvo en la capital y en Córdoba.

La candidata a vicepresidenta, la ex presidenta y ex primera dama Cristina Fernández de Kirchner, pasó la jornada en su residencia de Río Gallegos y no estuvo en el escenario levantado en el barrio de Chacarita.

Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de 2007 a 2015, sigue siendo la más valorada entre los políticos, pero también es quien suscita más animadversión. De ahí que la jugada de presentarse como vicepresidenta y elegir a un antiguo rival dentro del peronismo, Alberto Fernández, ha sido clave para este preludio victorioso. Es viuda de Néstor Kirchner, quien fuera presidente de Argentina de 2003 a 2007. La pareja Kirchner Fernández ha gobernado Argentina 12 de los últimos 16 años.

Allí intervino su hijo, Máximo Kirchner. «Esto no es un River-Boca donde uno gana y otro pierde. Se asumen responsabilidades. Tenemos que tener muy en cuenta esto. Tenemos que tener y pedirle al Gobierno poder llevar adelante una campaña limpia, lejos de la agresividad». Faltan poco más de dos meses para el segundo tiempo. «Vamos a volver», aseguran en los cuarteles peronistas.