El actor Luis Lorenzo y su mujer Arantxa Palomino están siendo investigados por ser los presuntos autores de la muerte de la anciana María Isabel Asunción, cuyo informe de autopsia determinó la presencia de niveles de cadmio y manganeso por encima de lo normal. El actor, durante su declaración ante la jueza de Arganda del Rey se ha quejado de la investigación de la Guardia Civil y la ha tildado de «chapuza».

A raíz de una denuncia del hermano de la víctima, la Guardia Civil detuvo a la pareja el pasado mes de mayo. El denunciante ratificó poco después la acusación contra el actor y su mujer, a quienes culpa del supuesto homicidio de Isabel para hacerse con su herencia esgrimiendo que cuando estaba en Grado (Asturias) no tenía ninguna patología salvo una sordera y cataratas.

La Guardia Civil acusa al matrimonio de envenenar presuntamente a su familiar por «un móvil económico» y les señalan por «originar constantemente un historial de enfermedad mental y desatenderla de sus necesidades físicas y médicas, haciendo que su salud se deteriorara hasta la muerte».

El pasado 14 de julio, la jueza interrogó a la neuróloga que primero diagnosticó de demencia a la anciana y quien confirmó que la anciana presentaba un principio de demencia. Sin embargó, manifestó que le sorprendió la rapidez con la que se agravó la patología.

A su salida y en declaraciones a los medios, se ha mostrado «satisfecho» con el interrogatorio y ha indicado que han denunciado a un vecino de su edificio que les acusó de presunto maltrato a la anciana, según ha informado Europa Press.

Varios vecinos ya relataron en su momento a los investigadores supuestos episodios de maltrato hacia la tía de Arantxa, manifestando que eran «constantes» y que su sobrina mantenía «una actitud déspota en la convivencia».

Causas de la muerte

La jueza tiene dudas en torno al envenenamiento debido a la posibilidad de que la anciana falleciera de forma natural por una redistribución de sustancias químicas, una hipótesis que avalan varios estudios científicos.

Cuando el caso se destapó, el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses publicó en sus redes las conclusiones de dos estudios científicos sobre cadáveres de Estados Unidos y China, con altísimos niveles de cadmio en sangre debido a una redistribución natural de cadmio a raíz de la descomposición de los mismos.

Antonio Alonso, director del Instituto, expuso a la jueza esta teoría, recogida en un artículo de una revista científica de 2010 y algo que ya planteó el pasado junio una jefa del Servicio de Química del Departamento de Madrid del INTCF.

Según se desprende de la autopsia, María Isabel habría fallecido por una «intoxicación aguda por metales pesados». La cantidad de cadmio -presente en pintura-, sería 200 veces superior al límite normal, mientras que la concentración de manganeso -presente en pilas y baterías- que se encontró en el cuerpo es veinte veces superior a la habitual.