Un café con Euprepio ENTREVISTA | PEPE ÁLVAREZ, SECRETARIO GENERAL DE LA UGT

"Nuestro principal objetivo para 2022 es que suban los salarios"

Pepe Álvarez, secretario general de UGT.

Pepe Álvarez, secretario general de UGT.

José María Álvarez, o como prefiere ser conocido, Pepe Álvarez, es mucho más que un ‘sindicalista’ al uso. Es un hombre consagrado al servicio público y a la causa de defender a los trabajadores prácticamente desde que tiene uso de razón. Al frente de uno de los dos principales sindicatos desde que en 2016 sustituyera al histórico Cándido Méndez, vio como en mayo de 2021 más de un 86 por ciento de los delegados revalidaban su cargo al frente de la organización. Una confianza masiva que dice mucho en favor del crédito y la confianza que sigue conservando intacta. Trabajador infatigable desde que en 1975 comenzara su andadura laboral en ‘La Maquinista Terrestre y Marítima’ en Barcelona, no ha cejado un sólo día en la pelea por mejorar los derechos de los que menos tienen, aunque para ello haya tenido que enfrentarse en innumerables ocasiones al poder establecido y al ‘establishment’ financiero de este país.

En las últimas semanas se encuentra más que satisfecho por el acuerdo logrado, con el consenso general, en torno a la reforma laboral. Algo que, junto con los Fondos Europeos, permitirá en su opinión mejorar la calidad de nuestro empleo, sobre todo el juvenil, y reducir las siempre negras listas del paro. Confiesa que su principal objetivo es, para 2022, conseguir un alza salarial generalizado, más en un panorama en el que la subida de la inflación amenaza el bienestar de los más vulnerables.

P: Ha costado sangre, sudor y lágrimas, señor Álvarez, pero finalmente se ha conseguido el acuerdo acerca de la Reforma Laboral. En él han participado todos, sindicatos y empresarios, de la mano del gobierno. ¿Satisfecho?

España es una país que se ha degradado mucho y poner el freno para la contratación nos parecía muy difícil

R: Ha sido un proceso lento y complejo. Estoy muy contento del resultado. De lo que hemos acordado, porque quedan aspectos muy importantes de los que ni siquiera hemos hablado. El gobierno, en su momento, se comprometió con la UE a hablar de tres temas; el primero, la negociación colectiva, porque la UE tiene la consideración de que España tiene los salarios muy bajos. La UE quería hablar también de contratación, porque España es un país con una precariedad brutal. El tercero era, finalmente, incluir los ERTE como un instrumento de uso habitual. Esos tres temas, estoy especialmente satisfecho de cómo han quedado, especialmente el de la contratación, que nos parecía muy difícil cuando empezamos la negociación, porque España es un país que se ha degradado mucho y poner el freno para la contratación, en empresas pequeñitas con millones de contratos cada mes, nos parecía muy difícil, y hemos encontrado una fórmula magnífica. 

P: ¿Qué opina de la polémica en torno a la equivocación de un diputado del PP, el señor Casero, a la hora de votar la convalidación del decreto? La derecha está que trina y no cejará en llevar el asunto incluso ante el Tribunal Constitucional. ¿Qué le parece este circo que se ha montado?

R: Circo, circo… en realidad lo del señor Casero es lo menos transcendente, aunque es lo que más repercusión mediática ha tenido. Es sólo una equivocación a la que hay que dar la importancia que tiene por lo que representó. Lo que hay aquí son unos partidos de izquierdas que vienen de las Comunidades Autónomas que han estado desnortados y no han sido capaces de valorar lo que representa el cambio de cara a sus votantes. Me refiero a ERC y a Bildu, no tanto al PNV. La cuestión es porque el PP no ha votado, que es otra contradicción terrible, a pesar de decir que sólo había sido un maquillaje. Si no lo llega a ser, nos hubieran sacado los tanques, ¿no? No tiene sentido que, en un país democrático, el principal partido de la oposición que, siguiendo la lógica política, debería representar a las clases empresariales, habiendo firmado los empresarios, digan que no con esa virulencia. Lo más grave, de lo que se ha hablado muy poco porque en el fondo la equivocación de Casero no dio lugar, es del transfuguismo político en España. Ese sí que es un tema muy serio.

P: ¿A qué se debe que haya tanto transfuguismo en España?

R: Se debe al poder de la derecha. No se valora lo suficiente, ni por parte de la izquierda ni del gobierno, el poder que tiene la derecha. 

P: ¿Desde el punto de vista de los aparatos partidarios o se refiere a su poder económico-financiero?

R: Desde el punto de vista de su peso económico. Quiero dejar claro que no estoy diciendo que los hayan comprado, me refiero a un peso en la sociedad. En ese sentido, en España hay una parte de la derecha económica y política que no quiere esperar (para gobernar) y en la primera oportunidad que tiene, coge el atajo que puede. En realidad, ese transfuguismo podría haber dado al traste con el gobierno de España. Si hoy, en vez de haberse equivocado el señor Casero no se hubiera equivocado, después de las elecciones en Castilla y León podría ser que no tuviéramos en España la situación de estabilidad que tenemos.

P: ¿Qué lectura hace de los resultados en Castilla y León? Parece que finalmente al PP y al señor Mañueco les ha ido también como esperaban cuando este adelantó las elecciones.       

R: A mí me parece que, conforme pasan los días, se ve con claridad que el resultado del PP ha sido muy malo, a pesar de haber ganado. Tomaron una decisión incomprensible (adelantar los comicios) a la luz de lo que estaba ocurriendo en el gobierno, por cuestiones de política general. El resultado de la izquierda, del PSOE y de Unidas Podemos, ha sido un resultado aparentemente negativo, pero en el fondo las elecciones anteriores se hicieron en unas circunstancias muy especiales, con un presidente que salía y otro que entraba y que era candidato, y en Castilla y León eso tiene mucho peso. Cuando pase el tiempo se verá que estos resultados, para la izquierda, son positivos porque consolidan una posición de fuerza muy importante en una comunidad muy conservadora.

P:  Hablemos de ese presunto espionaje a la presidenta de la Comunidad de Madrid, hecho despreciable ocurra en el partido en el que ocurra, más si por lo que vamos conociendo pudiera haber sido instigado desde el seno de la propia formación. ¿Qué está pasando en el PP donde, por un lado, se aprecia prisa por gobernar, pero por otro no paramos de ver cómo se disparan sistemáticamente tiros en el pie?

Lo que hay es falta de liderazgo en la derecha que genera las guerras cainitas que se han llevado hasta métodos inaceptables en democracia

R: En España hay una situación política nueva que es ese combate en la derecha entre Vox y el PP, y en el caso de este último partido, con diferentes formas de abordarlo. Esa es la parte política, que a mí me parece que es razonable, sobre todo habida cuenta de la falta de tradición democrática que tiene la derecha en nuestro país. En Francia o en Italia esto no ocurriría. Somos un país joven, desde el punto de vista democrático y con un franquismo que está presente todavía en nuestra sociedad. A partir de aquí, lo que hay es una falta de liderazgo en la derecha que genera las guerras cainitas que se han llevado hasta métodos inaceptables en democracia. Veremos como acaba esto y si se han utilizado medios públicos, lo que conferiría mayor gravedad al asunto. En todo caso espero que se conozca el fondo y es si el hermano de la señora Ayuso ha tenido un trato de favor. En todo caso, en España, lo que se pone de manifiesto es la necesidad de que la Agencia Tributaria tuviera mecanismos especializados que detectaran la corrupción. El problema en España no es solo que se produzca, sino la impunidad con la que se produce. En los países con índices de corrupción muy bajos, lo que hay es una Fiscalía que tiene los ojos abiertos. No sé si aquí, Hacienda o Fiscalía, pero sería conveniente un instrumento independiente que permanentemente vigile y que detecte la corrupción antes de que se produzca.

P: ¿Cómo ve la salud del gobierno de coalición? Ha habido algunos momentos de tensión en torno a diferentes asuntos. ¿Se podrá llegar al final de la legislatura?

R: Este es un gobierno que tiene una mala salud de hierro. Creo que llegará al final de la legislatura. La Reforma Laboral, no me cabe duda, era el punto más alto. Es cierto que nos quejamos cuando un gobierno debate o confronta, porque es de coalición, pero también cuando no lo hace y va en bloque o si incumple los programas y no pasa nada. A mí, esta fórmula me gusta. 

P: En Italia sabe que estamos muy acostumbrados a estas fórmulas de coalición.

R: Bueno, en Italia en coalición, pero en Inglaterra, en la Gran Bretaña, aunque sean (gobiernos) del mismo partido, hay debate y posiciones confrontadas. También ocurre, aunque algo menos, en Francia. En el fondo, a mí me gustaría que esta experiencia de gobierno, aunque dentro de unos años tengamos un gobierno de un único partido, que yo espero que no porque nos va muy bien la coalición, exista también ese debate y esa vida. 

P: Volviendo al ámbito estrictamente laboral, en España seguimos con unos índices inaceptables de paro juvenil, como una de las consecuencias más dolorosas después de la catástrofe, también económica, que ha supuesto esta pandemia. ¿Qué se puede hacer contra esto?

La situación de los jóvenes va a mejorar en los próximos meses

R: En general la situación de los jóvenes va a mejorar en los próximos meses. Lo digo con tanta rotundidad porque además parece que la guerra en Ucrania no está presente ya, lo digo no solo por el mero hecho de la guerra en sí, sino por sus consecuencias económicas, y no se ve ningún nubarrón. España va a registrar una entrada de dinero importantísima y eso, por sí mismo, será un motor que va a generar mucho empleo. A ello hay que unir los cambios en materia legislativa laboral, que van a estabilizar el empleo para los jóvenes que no irán saltando ya de contrato en contrato. En tercer lugar, España ha puesto em marcha una Ley de Formación Profesional que será el punto de enganche para los jóvenes en este país y mitigará su falta de formación. Con esto bajará la tasa de desempleo juvenil. A pesar de todo, se trata de crear empleo con fondo, no sólo coyuntural porque sino será pan para hoy y hambre para mañana. Con los fondos de reconstrucción se podría hacer porque España adelanta en diez años el proceso de modernización del aparato productivo y de las administraciones. 

P: ¿Qué opina de las acusaciones acerca del uso gubernamental de estos fondos? La oposición habla de corrupción y está generando una polémica que no hace ningún bien a España.

R: Son tan carentes de fondo las acusaciones que llegará un momento en que la Comisión Europea las escuchará como quien siente llover. Si en vez de en 2022 estuviéramos en 2023 podríamos estar ocupados en ver como se han ido desarrollando los fondos. Creo que el gobierno tiene que hacer un esfuerzo de transparencia. Todo esto ocurre, en parte, porque no hay suficiente transparencia. Sé que no es fácil porque estamos en países con un nivel burocrático insoportable, pero necesitamos más luz sobre los proyectos. Eso generará la necesidad de que las Comunidades, también las del PP, deban hacer ese esfuerzo de transparencia porque si el gobierno de España es opaco, en las Comunidades no se tiene ni idea de los recursos que están llegando. 

P: Lo que es inaceptable es que existan fondos que no se lleguen a gastar, como parece ya haber ocurrido.

Este proceso de desprestigio en Europa por parte del PP forma parte de su necesidad de coger un atajo

R: Ese es uno de los gravísimos problemas que podemos tener. Por el tiempo y por la burocracia del Estado español no va a ser fácil. Pero plantear la discriminación entre Comunidades tal y como se está haciendo es una estupidez porque va a haber algunas, sean del PSOE o del PP, que estarán mejor y otras peor. Lo que espero es que no se desequilibre más el panorama, que las menos desarrolladas reciban más que las desarrolladas. Creo que este proceso de desprestigio en Europa por parte del PP forma parte de su necesidad de coger un atajo. 

P: Pero esos atajos en política no suelen dar buenos resultados.

R: Bueno, Aguirre estuvo, gracias a un atajo, gobernando Madrid muchísimos años. 

P: Hábleme de qué puede hacerse contra la inflación, que se está comiendo los beneficios de las pequeñas y medianas empresas, de los autónomos, de agricultores y ganaderos y que está afectando ya, en general, al poder adquisitivo de la gente corriente. La situación puede tornar cada vez más crítica.

R: La situación es crítica para la inmensa mayoría de las personas porque la inflación se traslada a todo el mundo. El que cobre el SMI, la ‘tajada’ que le mete esta subida del coste de la vida es tremenda. La diferencia es que mientras unos pueden trasladar esa diferencia al precio de lo que vende, los trabajadores sólo podemos trasladarlo a nuestro salario. 

P: ¿Podrían renunciar las empresas a parte de sus beneficios?

R: En España tenemos una debilidad con respecto al sector energético, eléctrico, respecto a otros países como Francia, por ejemplo, que hay que solventar.

P: Pero esto no está en la agenda.

R: Porque hay una posición muy cerrada del PSOE respecto a que el Estado no debe entrar en este sector que va a tener que cambiar. Es sólo una cuestión de tiempo. 

P: Las eléctricas también deberán avenirse a negociar.

R: Las eléctricas son un sector esencial, como es la banca, que tuvo que llegar a ser rescatada. Antes de llegar a esa situación, me parece evidente que el Estado, por sus propios medios, tiene que ser en un actor importante en la producción de energía. El Estado debe pensar que la idea idílica de que sólo con la eólica y la solar, a corto plazo, no es suficiente, aunque a medio o largo plazo probablemente sí. El Estado debe recuperar energía limpia, que tenemos y que hay que mantener, que es la energía nuclear. Esta idea de que se podía cerrar ese capítulo y centrarnos sólo en la eólica y la fotovoltaica, no es posible. El Estado aquí, como ocurre en Francia, tiene que garantizar seguridad, y que parte de esa energía nuclear la produzca él, no compañías privadas. 

El objetivo principal es subir los salarios

P: Para acabar, ¿qué objetivos se marcan los sindicatos para este año 2022?

R: El principal, subir los salarios. En España, desde 2008, prácticamente no suben. Me podrían decir que no es verdad y que han subido los convenios, pero lo que ha ocurrido es que muchos trabajadores que, por ejemplo, trabajaban en un hotel, han visto como su empresa ha segregado parte de la actividad que ha ido a una empresa multiservicios, y lo que en el hotel era 10 ha pasado a 10 y la media de los salarios está estancada. Esto contribuirá al bienestar de los ciudadanos y a la mejora de la actividad económica.

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