Censura, dictadura o falta de libertad son algunos de los términos que han empleado los colaboradores de Sálvame en los últimos días tras las polémicas políticas en las que se ha visto envuelto el programa vespertino. El crítico discurso de Belén Esteban contra el Gobierno, que conseguía enfurecer a Jorge Javier Vázquez el pasado sábado, ha provocado un nuevo aluvión de ataques contra el presentador, que lejos de amedrentarse, se venía arriba en Sálvame Diario, reafirmaba su postura y disparaba contra todos los que se habían mostrado contrarios a su actitud, empezando por Antonio Montero.

El colaborador, la tarde del pasado lunes, explicó que al igual que este había «humillado» a Belén Esteban despreciando su opinión e ideología durante la entrevista del Deluxe, él mismo se había sentido censurado por Vázquez cuando le mandó callar y dejar de decir «gilipolleces» por posicionarse a favor de la derecha política. «Antonio Montero es un sinvergüenza. Que diga que en este programa se ha sentido censurado…», respondía el presentador.

Mientras que la mayoría de los colaboradores observaban atónitos y en silencio las palabras del conductor, Gema López respondía en desacuerdo: «Ese día Montero estaba hablando y tú le dijiste que votaba a Vox. Él se quiso explicar y tú dijiste ‘no, no hay más que decir». Y por primera vez la colaboradora expresaba su opinión acerca de su actitud en dichos enfrentamientos: «Me parece dictatorial por tu parte, me vas a disculpar. Yo creo que trabajo en un programa libre donde puedo diferir de los pensamientos que tenga el presentador».

Asimismo, lejos de intentar suavizar la situación ante la crítica de su compañera, este respondía con vehemencia que «blanquear el fascismo es como si estamos aquí y justificamos los asesinatos. Para mí, es fascismo puro y duro y voy a intentar que nunca jamás tengan voz en este programa. Y creo que es un error que los programas de televisión inviten a periodistas que lo apoyen. Me parece un grandísimo error. Es como si estuviese Falange o partidos que apoyasen la dictadura, no lo podríamos tolerar». A lo que agregaba enfadado: «¿Queremos dar voz al fascismo?».

«Mientras estén representados con un grupo político, creo que hay gente que los puede votar libremente. Otra cosa es que yo me aleje de esas ideas más que nadie. Y tú lo sabes. Pero no puedes censurar a una persona libre. Si vamos aquí con la bandera de la libertad, que exponga expresamente sus ideas, aunque sean contrarias a las tuyas», quiso añadir López, «tú estás siendo fascista de esa manera, Jorge”.

Pero las críticas no se han limitado al ‘universo’ de Sálvame, y la guerra y división política se han trasladado a las redes sociales y el resto de medios de comunicación. Tras este discurso, Santiago Abascal compartía en su cuenta de Twitter la intervención del presentador y arremetía contra este: “Les presento al auténtico Kim Jong Vázquez, (en ética democrática y en estética), que se dedica a demonizar y a insultar histéricamente a 4 millones de españoles desde Telecinco y a allanar el camino de la violencia contra ellos. No te lo vamos a permitir, millonario progre”, esgrimía.

Federico Jiménez Losantos también ha lanzado unas palabras en directo a Vázquez a través de Esradio: «Quieres ser García Ferreras. Olvídate. Haces bien la crónica rosa. En política haces como Maruja Torres: el ridículo». El periodista, quiso continuar con unas palabras cada vez más duras hacia este: «No sabes nada de política y lo poco que sabes son mamarrachadas pogres que deberías archivar. Mamarracho, ¿de qué leches estás hablando? ¿quién te has creído tú que eres? ¿El fiscal de Moscú? ¿Pero quién eres para hablar así de gente a la que has estado lamiendo el rabel 30 años? ¿Pero de qué vas? ¿Te vas a reír ahora de la crónica rosa?», concluía.

Carlos Herrera, en su programa de COPE, también ha dado su opinión sobre lo ocurrido entre Esteban y Jorge Javier después de que una oyente le preguntara si ficharía a Belén Esteban como contertulia. «¡Ya quisiera yo! Pero tiene exclusiva, creo, con Telecinco. A mí me entusiasmaría». Además ha halagado a la colaboradora diciendo que «defendió su posición con vehemencia» y que esto le gustó.

El tinte político que está adquiriendo el programa de corazón, principalmente por su presentador parece que no termina de gustar a los directores del espacio que, según se le escapaba a Belén en el último programa, habrían pedido «no hablar más de política», y centrarse en hacer lo suyo, entretenimiento.