Elena Rivera ya no es Karina. Ahora es actriz protagonista, es Alba y también Inés. Abandonó Cuéntame, la serie que la vio crecer, porque estaba «demasiado cómoda» y necesitaba volver a «sentir los nervios previos al rodaje». Por ello, se precipitó al vacío, y encontró, gracias a este salto, valiente pero arriesgado, un nuevo comienzo repleto de éxitos.

«Al final esta profesión consiste en eso, en no acomodarse, y yo allí ya estaba en familia», confiesa a El Independiente, «Cuéntame ha sido mi escuela y gracias a ellos estoy donde estoy, pero pensé que debía cerrar una etapa, y así fue». Además, «la escena de Karina y Carlos frente a las torres gemelas fue un final muy honesto».

Y ese punto y final trajo consigo un abanico de oportunidades que ha permitido a Rivera aprender, crecer y «coger calle» de la mano de personajes cargados de fuerza como Inés Suárez, protagonista de la nueva serie de TVE, Inés del Alma Mía.

«Para mí este proyecto ha marcado un antes y un después en mi carrera como actriz», indica. «Ha sido una gran producción en la que hemos hecho el viaje real de Inés casi al 100%, y eso me ha ayudado a meterme mucho más en la historia».

Este proyecto ha marcado un antes y un después en mi carrera como actriz

Además, según la intérprete, al equipo le tocó «vivir una aventura dentro de la propia aventura», y es que, en plenos días de rodaje se desencadenó una protesta social en la que cientos de personas salieron a las calles para gritar contra la carestía y la desigualdad en el país. «Cada vez que ocurría algo así sentía que Inés y yo éramos una», cuenta, «he aprendido muchísimo de ella».

Elena explica que esta admiración por el personaje llega a raíz de estudiar su historia y comprender que «es una mujer empoderada, libre y que, a pesar de que en la serie siempre está rodeada por algún hombre, toma sus propias decisiones y lucha por la vida que ella realmente quiere vivir».

«No por estar enamorada se debe guiar por lo que quiere un hombre», aclara, «aún no estamos acostumbrados a que en estas historias no sea un hombre el protagonista, y creo que eso provoca mayor interés para verlas».

Y parece que sus dos últimos papeles tienen un punto en común en lo referido precisamente al empoderamiento femenino, pese a lo diferente de los contextos y las mujeres. Y es que, mientras que Inés es un personaje histórico que lucha contra las desigualdades de la época, Alba, la protagonista de la serie del mismo nombre que se estrenará en Antena 3 próximamente, pertenece al presente y debe aprender a vivir tras sufrir una violación en grupo. «Ambas son muy fuertes. Lo son por obstáculos que les ha puesto la propia vida», explica.

Respecto a este último papel, la actriz confiesa sentir «mucha responsabilidad» por tratarse de un tema «tan delicado». «Al final lo que nosotros hacemos es la representación de algo que les está ocurriendo o les ha ocurrido a muchas mujeres».

La escena de la agresión sexual es prácticamente el arranque de la serie, ya que la trama se basa en la realidad posterior a dichos hechos y el cómo una mujer, en este caso Alba, reconduce su vida con ese trauma a sus espaldas.

«Para el rodaje de la violación, a pesar de que todo fue muy profesional, no queríamos medias tintas. Ya que se quería mostrar esa realidad había que hacerlo bien para hacer ver esa crueldad». Y parece ser que así fue hasta para la propia actriz, que pudo ponerse en su piel. «Cuando llegué al hotel después de ese día de rodaje me puse a pensar en lo horroroso que debía ser. Yo que solo había actuado tenía el cuerpo revuelto… No quería imaginar la realidad, el después debe ser lo más duro y frustrante».

Ahora, el equipo continua con la grabación, que pretende estar lista para emitir el próximo año. «Aún nos queda como la mitad, y dentro de la propia historia surgen más tramas interesantes», adelanta.

Es así como Elena Rivera encara la recta final de un año que, a pesar de ser fatídico a nivel general, para la actriz ha supuesto un punto de inflexión positivo de cara a su futuro profesional, donde quiere seguir sintiendo tan añorada adrenalina ante las cámaras.