Después de retransmitir 16 Nocheviejas en directo de la mano de TVE y acompañar con rigor cada campanada que guiaba la entrada a un nuevo año a los españoles, el icono ya mítico de esta fecha, la comunicadora Anne Igartiburu, confiesa en una entrevista para El Independiente que nunca se come las uvas «en ese momento», sino que espera a veces «al día siguiente» para hacerlo, «a modo simbólico».

Asimismo, la presentadora vasca desvela cuáles son sus «tradiciones» y «manías» cada 31 de diciembre que pasa frente a la cámara, las primeras palabras que le dijo Ana Obregón en su reencuentro, cómo será el vestido que lucirá en menos de 20 días y hasta su opinión acerca de los cambios que Rosa María Mateo ha llevado a cabo en la televisión pública en los últimos meses.

Pregunta.- Después de 16 años consecutivos retransmitiendo las uvas en TVE, ¿cómo afrontas las extrañas campanadas de este 2020?

Respuesta.- Sí… Llevo 16 años consecutivos dándolas, algo que, por cierto, creo que no ha hecho ningún presentador en ninguna cadena… Yo creo que este año serán unas campanadas aún más especiales precisamente por eso, por la ausencia de público. Además, más que por eso, porque terminamos un año que nunca habríamos imaginado que viviríamos. Pero hay ganas de hacerlo bien, de llegar al público y acompañar a la gente en una noche que probablemente sea una de las más significativas para las vidas de todos. Que sea de alguna manera un punto y seguido para continuar unidos y salir adelante.

P.- Será impactante asomarse al balcón y ver la Puerta del Sol vacía

R.- Sí, además antes de empezar siempre miramos a la plaza y nos sentimos muy arropados… Pero los profesionales de la tele sabemos que además del equipo técnico de la casa de RTVE, más allá de la lente de la cámara hay millones de personas que necesitan más que nunca sentirse acompañadas ese día y, entre otras, esa es nuestra labor como televisión pública: acompañar.

P.- ¿Recuerda sus primeras campanadas en televisión?

R.- Sí, me acuerdo perfectamente. Tenía muchísima ilusión y estaba muy bien acompañada por mi amigo y compañero Ramón. Yo ya había dado cuatro veces las campanadas en la televisión autonómica, o sea que ya tenía algo de experiencia en la cadena del País Vasco, pero hacerlas con él -que también es vasco, amigo y compañero- fue muy muy bonito.

P.- La compañía que tendrá la noche del próximo día 31 también es muy especial, sobre todo porque ha sido un año terrible para Ana Obregón… ¿Sabe por qué o en qué momento se decidió contar con ella?

R.- Pues no lo sé, al final eso es decisión de la cadena, y a mí no me consultaron nada. No sé cómo surgió la decisión, pero cuando me lo dijeron me encantó. Todos los años espero que primero me llamen a mí para decirme que cuentan conmigo y luego ya que me digan quién me acompañará, y siempre me gusta. Pero este año ha sido aún más especial por ser Ana, porque es un referente importante de TVE, por ser mujer y porque me parece muy valiente decidir homenajear así y volver a ponerse delante la cámara en un día tan importante. Voy a estar ahí acompañándola con la presencia, con la mirada, con el discurso y con el amor.

Las uvas no me las como nunca en ese momento. Soy la responsable de que todo el mundo  se las coma bien y no me da tiempo»

P.- ¿Cómo se ha vivido el rodaje de la promoción de las campanadas?

R.-  Pues estuvo muy contenta y me dijo: “Es la primera vez que salgo”. Estaba con mucha ilusión, también son momentos muy delicados para ella pero la vi fuerte y valiente.

P.- ¿Qué sorpresas o detalles puede adelantar de este fin de año?

R.- Creo que lo más importante es que TVE sigue dando las campanadas con rigor, que hacemos siempre los ensayos previos con el espectador y eso da la tranquilidad de cómo va a ser la retransmisión. Por mi parte, yo sigo haciendo los pequeños rituales de homenaje a personas que han sido importantes ese año para mí; lo hago de una forma muy pequeña en forma de objetos que han pertenecido a alguien o a una entidad o colectivo y este año creo que tienen un papel muy importante los voluntarios, las personas que se dedican al ámbito de la salud en general y cuerpos y fuerzas de seguridad.

P.-  ¿Cómo será el vestido?

R.- El vestido es de Lorenzo Caprile, sigo con mi tradición del color rojo, tendrá manga larga, algo de brillo, pero el diseño más allá del color es muy sobrio. Los zapatos de una marca, también española, llamada Exe, y joyas de la firma Lisi Fracchia, que ha hecho unas especiales para las campanadas con piedras que se encuentran en España, un diseño exclusivo. Y del vestido de Ana no te puedo contar mucho porque si quiere… Que lo cuente ella. Es súper secreto pero va a ir preciosa seguro.

Y bueno, como curiosidad, yo todos los años llevo un menú especial hasta allí. Consiste en tortilla de patatas y, aunque soy vegana, esa noche como jamón. Además llevo un vinito español y turrón que compro en Bilbao, en mi pueblo, y cuando termina la retransmisión es cuando ceno. Las uvas no me las como nunca en ese momento, al final soy la responsable de que todo el mundo se las coma bien y no me da tiempo. Me las como después o ya al día siguiente como una simbología personal. También tengo como tradición irme a casa y despertarme el primer día del año viendo el concierto de año nuevo, y normalmente corro la San Silvestre antes de dar las campanadas, pero este año o la corro el día de antes o el día de después.

P.- ¿Echa de menos pasar una Nochevieja en familia?

R.- Sí, pero es verdad que normalmente me acompaña alguien de mi familia, entonces… Es una forma bonita. De todas formas, como estoy en Nochebuena en Euskadi, pues la Nochevieja es diferente. Pero te reconozco que estoy en familia, porque al final mis compañeros lo son, y además soy consciente de la suerte que tengo de estar retransmitiendo las campanadas. ¿Quién me lo hubiera dicho a mí cuando entré en TVE en el 94 o 95?

Llevaré un vestido de Lorenzo Caprile. Sigo con mi tradición del color rojo, tendrá manga larga y algo de brillo»

P.- Precisamente con esta trayectoria tan larga que mencion, ¿se ve haciendo otro tipo de programa próximamente?

R.- Sí, a ver, yo ya he hecho Mira quién baila, he hecho magacines, programas de entrevistas, concursos, retransmisiones de bodas reales… He hecho cosas muy chulas y tengo ahora un proyecto entre manos que vamos a empezar a rodar ya porque me lo acaban de adjudicar, y es un programa más coral en el que no soy yo la única protagonista, pero todavía no se ha anunciado. Es un proyecto que me va a dar más vidilla, porque ahora de corazón estoy haciendo solo los fines de semana al cambiar un poquito la parrilla de la mañana y echaba de menos hacer alguna cosilla más. Ya parece que en enero se estrenará esto, que va a ser muy bonito y donde se va a ver otro registro de Anne Igartiburu distinto.

P.- Y respecto a estos cambios que se están llevando a cabo en TVE, ¿qué opina?

R.-  Pues fíjate, aquí donde me ves me entero muy poco de lo que pasa, y prefiero que sea así porque pienso que todo lo que llega está bien y lo único en lo que pienso cada vez que me pongo delante de una cámara es en sacar lo mejor de mí y hacer equipo con mis compañeros, hacer los directos y prepararlo todo bien. Al final, lo demás es cuestión del equipo de dirección, que es quien toma las decisiones, por eso lo que llega lo recibo bien… ¿Me gustaría estar más horas entre semana? Pues sí. Pero le doy la vuelta y pienso que estoy haciendo cosas que nunca habría imaginado en el ámbito del desarrollo personal, que es lo que estoy haciendo ahora.

Estoy trabajando en la comunicación y gestión de emociones, en el autoconocimiento… Estoy haciendo cosas que no me hubiera imaginado nunca y que, gracias en parte a la pandemia, he empezado a hacer algo que nadie sabía y en lo que llevo 12 años formándome. Por eso… Bueno, son cambios y yo afronto las cosas como vienen e intento sacar la parte positiva.

P.- Como comunicadora, ¿cómo cree que se ha gestionado la pandemia en España?

R.- Creo que es una circunstancia que nos ha pillado a todos un poco así sin saber cómo había que hacerlo. Por una parte estaban las variables médicas y la experiencia que no teníamos, y por otra parte la gestión política, que al final estuviera quien estuviera ahí iba a tener los mismos recursos. Yo creo que se ha hecho lo que se ha podido y lo mejor que se ha podido. Más que en los políticos yo me fijaría en la ciudadanía y en cómo esta se ha hecho responsable y ha  puesto su granito de arena de manera encomiable. Creo que, salvo contadas excepciones, hemos sabido hacernos a esto.

P.-  ¿No le importaría entonces dar las campanadas con algún político?

R.- (Risas) No lo sé, yo estaré bien con quien me pongan, y siempre lo haré lo mejor que pueda para la gente que nos ve, pero de momento estoy encantada de que sea con Ana. Si no hubiese sido con ella también estaría feliz de haberlas dado con cualquier otra mujer, de Rafella Carrà a Laura Valenzuela o María Teresa Campos. Esta es la primera vez que dan las campanadas dos mujeres. Se ha hecho en grupo o de otras formas, pero dos mujeres juntas es la primera vez.

Cristina Pedroche me parece una mujer muy auténtica y eso es lo importante»

P.-  Y si hablamos de la competencia… ¿qué opina de la polémica que se genera cada año entorno al vestido de Cristina Pedroche?

R.-  Me parece que es una forma de crear expectativas y la forma que tiene ella de crear su propia forma de contarlo. No sé, a mí es que Cristina me parece una mujer muy auténtica y eso es lo importante. Hagas lo que hagas, con o sin vestido, me parece muy importante y es una forma que tiene ella de reivindicar su historia y su visión de cómo siente ese momento, me parece muy bien. A mí me parece que es una mujer que sabe lo que quiere y es su vida: si ella ha decidido eso, pues adelante, es otra cadena. Nosotros hacemos otro tipo de retransmisión, igual de bonita, y con la misma ilusión.

P.- ¿Cuáles son sus deseos para 2021?

R.- Que haya salud y trabajo, que el amor ya lo ponemos nosotros.