Series y Televisión

El prime time cede a su 'access' el pico de máxima audiencia en España

Que los espacios televisivos estrella comiencen casi quince minutos después de alcanzarse el pico máximo de consumo del día es un hecho tan insólito como real actualmente en España. La parte del prime time de 22:30 a 24:00h, la franja horaria del día que mayoritariamente copan los formatos y apuestas más caras y espectaculares de las cadenas, ya no es el momento favorito de la audiencia para ver la televisión según un informe de GECA, una consultora española especializada en el medio.

Si bien de manera oficial el concepto prime time es aquel cercado entre las 20:30 y las 24:00 horas, el espacio en el que tradicionalmente se han ido emplazando los realities más seguidos y las series más famosas de la televisión, es decir, aquel que se comprendía entre las 22 y las 24 ha cedido su protagonismo a un horario más ‘tempranero’.

El peso de esta nueva tendencia recae directamente sobre los programas ‘sala de espera’ o ‘access’. Y es que, a pesar de que su función original era la de aguardar a que el informativo líder acabara y proteger el arranque de la oferta estelar que iba a continuación, estas emisiones se han convertido en los últimos años en las protagonistas de los picos más elevados de consumo y los minutos de oro.

Espacios como, por ejemplo, El hormiguero o El intermedio nacieron con esta intención pero, tal y como apunta el informe de GECA, «temporada tras temporada estos programas se han hecho fuertes hasta el punto de ser ellos los que marcan los tiempos de la noche», de tal manera que hasta que estos no concluyen no comienzan los ‘pesos pesados’, fuera ya de los momentos de máximo consumo.

GECA GECA

Incluso, en la temporada 2018/2019, cuando se llevó a cabo el último análisis acerca del tema, el 50% de los minutos más vistos los acaparaba Pasapalabra, un concurso emitido a las 20:00 h, mientras que un formato tan legendario como Gran Hermano, en esta ocasión su edición VIP, conquistaba tan solo el 11,8% de los minutos.

Los talent shows, concursos, realities y series arrancan de lunes a viernes casi 15 minutos después de alcanzarse el pico máximo de consumo del día (a las 22:36), una tendencia que escapa de la lógica televisiva internacional, debido a que la estrategia habitual consiste en empezar poco antes de dicha cima para que las producciones más costosas puedan aprovechar al máximo las concentraciones de espectadores.

GECA

Evolución del ‘prime time’ en España

Actualmente el prime time está fijado a las 22:49 horas, según dicho informe «una hora más tarde» que a principios de los noventa cuando surgieron las televisiones privadas y «34 minutos después» de donde estaba establecido hace algo más de una década.

GECA GECA

Asimismo, a la tardía hora de inicio de los ‘peces gordos’ se le añaden las largas duraciones que llegan a prolongar su emisión hasta pasada la una de la madrugada, haciendo desaparecer progresivamente la franja conocida como late night con el fin de ahorrar los costes que supondría poner en marcha un segundo programa.

Una idea poco viable teniendo en cuenta que, según Kantar, el apagado de los dispositivos se produce cada vez más temprano, más concretamente en torno a las 22:45 horas, es decir, antes incluso de que llegue a arrancar el prime time, un hecho que pondría en jaque al sector publicitario.

Oportunidad dorada para las plataformas

Hace algunas décadas la escasez o ausencia de alternativas frente a los horarios impuestos por las cadenas probablemente sí habrían condicionado, e incluso logrado, que los espectadores permaneciesen atentos al televisor cuando el programa o la serie de moda fuesen emitidos. Sin embargo, hoy en día los espectadores no tienen que hacer nada más que entrar en Netflix, HBO o Prime Video para organizar su propia programación a la carta.

De hecho, esta ‘oportunidad’ de negocio de las plataformas digitales parece que ha comenzado a convertirse en una realidad. Y es que, durante los últimos meses, en una de las épocas de mayor permanencia en el domicilio a causa de la situación sanitaria el consumo de contenidos sociales y digitales se llegó a disparar, aumentando un 143%. Es decir, la audiencia optó por decidir por sí misma qué ver y cuándo, durante su tiempo libre.

Comentar ()