Verónica Forqué no deja de sorprendernos y esta vez no iba a ser menos. Hace dos semanas arrancaba la nueva temporada de Masterchef Celebrity, emitiéndose el lunes pasado el segundo capítulo. El Palacio Real de Aranjuez era la localización escogida por el programa para realizar la prueba clave de los concursantes en la que, por supuesto, destacó Verónica, y no precisamente por sus cualidades culinarias.

La actriz debutaba en su papel como capitana de la prueba, queriendo controlar todo lo que sucedía durante la preparación del plato, con el único resultado de poner nerviosos a todos sus compañeros.

Para sorpresa de todos, Forqué entregaba el delantal negro (pase directo a la prueba de eliminación) al diseñador, Eduardo Navarrete, haciendo que aumentara la tensión en el equipo. Pero, no quedándose atrás, la protagonista de Pepa y Pepe ha regalado frases de lo más míticas y a la vez devastadoras al programa: «No me vuelvas a decir cuidado, sé lo que hago», «¡Qué te calles!», «A mí no me des lecciones» o «Hago lo que me da la gana»; eran algunas de las palabras demoledoras que dirigía a sus compañeros.

La diosa de la compasión, como la han llamado en TVE, reconocía que se había mostrado «odiosa, antipática y mala persona» con sus compañeros y el chef Pepe Rodríguez, aprovechaba para acercarse e intentar calmarla: «Si me vuelves a hacer otro cocinado así, antes tenemos que hacer meditación», una tarea que ha resultado imposible.

Duelo entre Victoria Abril y Verónica Forqué

Entraban en juego Victoria Abril y Verónica Forqué como capitanas de sus respectivos equipos. El objetivo de Verónica Forqué era seguir forjando su imagen de buena, graciosa y divertida, un concepto que ha terminado destruyendo en el último programa. Por el contrario, Victoria Abril llegaba a Masterchef como icono negacionista, algo que la apuntaba como diana de críticas en esta edición. Sin embargo, el lunes pasado se cambiaron las tornas.

Los jueces ordenaron a las capitanas que eligieran al peor de su equipo para entregarle el delantal negro y expulsarle directamente de la prueba de cocinas. La hija del director José María Forqué dejaba atónitos a los jueces cuando dio su explicación de por qué expulsaba al diseñador. «Verónica, ¿por qué eliges a Eduardo?, preguntaban los jueces. «Porque es peor que yo», aseguraba.

Por su parte, Victoria Abril le daba una lección de vida a su compañera, colocándose ella misma el delantal negro. Una estrategia astuta en la que se ponía la medalla de buena compañera a la vez que podía seguir dando órdenes.

«No sabéis hacer ni azúcar montada»