El Grupo Vocento cerró el tercer trimestre del año con unas pérdidas de 3,6 millones de euros que fueron mayores que las del mismo período del ejercicio anterior, cuando registró un décifit de 1,4 millones. Lo hizo en un contexto en el que el negocio del papel descendió, mientras que el digital mejoró en más del 25%, tal y como ha trasladado este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El resultado de explotación EBITDA del grupo mejoró el 4,3% con respecto a los nueve primeros meses de 2018, mientras que los ingresos de explotación lo hicieron el 2,4%, hasta los 284,34 millones de euros.

La facturación por la circulación de ejemplares volvió a caer en este período. En concreto, lo hizo el 5,2%, dentro de un contexto de descenso generalizado del negocio del papel. Por su parte, las ventas de publicidad mejoraron el 6,7%, aunque en este punto contrasta el incremento de la actividad digital (26,8%), frente al descenso de la offline (-5,4%).

La deuda financiera del grupo aumentó desde los 42,9 hasta los 62,7 millones de euros. Entre otras cosas, por la adquisición de las agencias creativas Tango y Pro Agency.

El negocio del papel

Por áreas de actividad, los ingresos del área de periódicos mejoraron el 0,8% durante los nueve primeros meses del año. Los de la prensa regional descendieron el 0,4%, los de ABC mejoraron el 2,8% y los de los suplementos y revistas se redujeron el 5,5%.

El negocio de la división audiovisual cayó el 10,2 en este tiempo, mientras que el de clasificados se incrementó el 41,7% y el de ‘gastronomía y agencias’ de publicidad, el 95,7%.

En este tiempo, cayó la difusión de todos sus periódicos. La de ABC lo hizo el 7,7%, mientras que la de El Correo, el 6,9%, la de El Diario Vasco, el 6,1%; la de El Diario Montañés el 5,6%; la de Ideal el 7,5%; la de La Verdad el 10,2%; la de Hoy el 7,1%; la de Sur el 7,8%; la de La Rioja el 6,1%; la de El Norte de Castilla el 6,5%; la de El Comercio el 5,9% y la de Las Provincias el 9,3%.

La compañía ha anunciado, en un hecho relevante, la incorporación a su consejo de administración de Koro Usurraga, que, entre otras cosas, fue fundadora de la empresa KP Inversiones, consejera de CaixaBank y socia de Arthur Andersen.