«Estoy aquí, delante de usted, sabiendo que esta no es una entrevista fácil ni agradable, que nos conocemos», afirma Eduardo Zaplana ante Fernando González González, más conocido como Gonzo, en el adelanto que ha compartido La Sexta de un programa que se podrá ver este domingo, a las 21:25 horas y que supone la primera comparecencia pública del cartagenero en 10 años.

Después de la conversación con Mónica Oltra unas semanas, el espacio conducido por Gonzo vuelve a fijarse en la actualidad judicial valenciana. En el vídeo, también se puede ver cómo el exministro de Trabajo de José María Aznar y expresidente de la Generalitat Valenciana defiende sin fisuras su inocencia y asegura no haber cobrado contratos amañados. Además, y en referencia a la viral frase «yo estoy en política para forrarme»; Zaplana niega tajantemente que saliera de su boca.

Con esas palabras, hace referencia a su imputación en el caso Erial, aún pendiente de juicio. La Fiscalía Anticorrupción pide un total de 19 años de prisión y una multa de 40 millones de euros para el expolítico popular por por el presunto cobro de comisiones millonarias por la adjudicación de plantas de inspección técnica de vehículos (ITV) y parques eólicos de la Comunidad Valenciana.

Estas acciones se traducen en delitos de blanqueo de capitales, organización criminal, cohecho, falsedad en documento oficial y prevaricación administrativa. La operación fue llamada Erial por las adjudicaciones que se hicieron en terrenos abandonados sin cultivar.

Desde Al Rojo vivo, Gonzo adelantó este viernes que al equipo del programa le había costado bastante convencer al expolítico para que diese la entrevista, que había puesto muchas condiciones y que se había mostrado más contenido de lo que esperaba, algo en lo que el comunicador detectó cierta contradicción.

Asimismo, el programa de Antonio Ferreras compartió un nuevo avance en el que Zaplana descarta tanto sentirse traicionado por el Partido Popular como haberse molestado por la diferencia en el trato de su caso y el de Esperanza Aguirre, aunque admite que ninguno de sus compañeros de partido fueron a verlo a la cárcel.

Gonzo adelantó también que el político reserva sus palabras más duras para Fernando Martínez Maíllo por decir que «cuando a uno lo meten en la cárcel, no es por casualidad». Asimismo, explicó que Zaplana basa su defensa en negar la mayor y «acusar a la Guardia Civil, la Fiscalía y la jueza instructora de querer buscarle las cosquillas sin tener ningún motivo».

El juicio en la Audiencia de Valencia todavía no tiene fecha, pero se espera que se celebre entre finales de 2023 y principios de 2024. La investigación se inició en 2015, aunque en secreto, y no fue hasta mayo de 2018 cuando salió a la luz coincidiendo con que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detuvo a Zaplana a la salida de su casa del centro de Valencia.

Según comenta el que fuera ministro de Trabajo durante el gobierno de José María Aznar, ya había sido avisado dos meses antes de que estaba siendo investigado por un presunto delito de blanqueo de capitales, desvío de fondos y malversación de caudales, aunque no desvela la identidad de quien le advirtió.

Tras ello, pasó ocho meses en prisión provisional, dos de ellos ingresado en el hospital por la leucemia que padece, por la que tuvo que someterse a un tratamiento. Por la enfermedad salió de prisión en 2019, y la causa sigue abierta. Entre los procesados se encontraron también Joaquín Barceló, presunto testaferro de Zaplana; José Luis Olivas, expresidente de la Generalitat; o Juan García, su exjefe de gabinete.