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Uno o dos porros, suficientes para afectar al cerebro adolescente

La materia gris del cerebro de adolescentes de 14 años cambia ante un mínimo consumo de marihuana

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Uno o dos porros, suficientes para afectar al cerebro adolescente
Cambios (en naranja) en el cerebro adolescente al consumir marihuana

Cambios (en naranja) en el cerebro adolescente al consumir marihuana Orr

Resumen:

En un tiempo en que varios estados se están moviendo para legalizar el uso recreativo de la marihuana, un nuevo estudio muestra que las preocupaciones sobre el impacto de la droga en los adolescentes pueden estar justificadas. Publicado en The Journal of Neuroscience, muestra que incluso una pequeña cantidad de consumo de cannabis por parte de adolescentes está vinculado a cambios en la materia gris de sus cerebros.

El autor principal y profesor de psiquiatría de la Universidad de Vermont (UVM) Hugh Garavan, afirma que esta investigación es la primera en encontrar pruebas de un aumento en la sustancia gris. «El aumento en el volumen de materia en ciertas partes del cerebro adolescente es una consecuencia probable del consumo de marihuana en niveles bajos», apunta.

Pocos estudios han analizado los efectos de los usos tempranos de una droga. La mayoría de las investigaciones se enfoca en los usuarios habituales ​​de marihuana, más adelante, en la vida adulta, y los comparan con los no consumidores. Estos nuevos hallazgos identifican una nueva área de enfoque importante. «El consumo de solo uno o dos porros parece cambiar los volúmenes de materia gris en estos jóvenes adolescentes», asevera Garavan.

Cambios en la región de las emociones y la memoria

El profesor de psiquiatría Hugh Garavan

El profesor de psiquiatría Hugh Garavan UVM

El nuevo estudio, que forma parte de un proyecto europeo a largo plazo conocido como IMAGEN, incluyó a 46 niños que aseguraron haber consumido cannabis una o dos veces a la edad de 14 años. Sus cerebros mostraron más volumen de materia gris en áreas donde el cannabis se une a los conocidos como receptores de cannabinoides. El cambio era evidente en comparación con los chavales que no consumieron la droga. Las mayores diferencias en materia gris estaban en la amígdala, que está involucrada en el miedo y en otros procesos relacionados con las emociones, así como en el hipocampo, que es crucial en el desarrollo de la memoria y las habilidades espaciales.

Aprovechando las ventajas de los datos longitudinales del estudio, los investigadores descartaron la posibilidad de que los niños que consumían cannabis tuvieran diferencias preexistentes en el volumen de la materia gris o que tuvieran rasgos de personalidad específicos que pudieran correlacionarse con la diferencia en la composición del cerebro.
«La implicación es que esto es potencialmente una consecuencia del consumo de cannabis», dice Garavan. «Estás cambiando tu cerebro con solo una o dos consumos. La mayoría de las personas probablemente asume apenas un porro no tendrá ningún impacto en el cerebro».

Podría afectar al proceso de refinamiento del cerebro que se da en la adolescencia

Eso sí, no está claro qué consecuencias tiene el aumento del volumen de materia cerebral. Por lo general, «a esa edad –dice Garavan– el cerebro adolescente experimenta un proceso de poda, donde se vuelve más delgado, en lugar de más grueso, ya que refina sus conexiones sinápticas. Una posibilidad es que realmente hayan interrumpido el proceso de poda», dice Garavan sobre los niños que fuman marihuana.