Alberto Sánchez Gómez, el joven de 26 años detenido por matar, descuartizar y comerse los restos de su propia madre ha ingresado en prisión sin fianza en Madrid por un claro caso de canibalismo. El dantesco suceso ha logrado captar todas las miradas después de que el propio autor de los hechos narrase a los agentes con tranquilidad cómo había descuartizado a María Soledad, de 66 años, en «trozos muy pequeños» y cómo los había repartido en tuppers por toda la casa.

La voz de alarma la dio una amiga de la madre, que denunció a las autoridades que hacía un mes que no veía a la asesinada, momento en que una patrulla se dirigió al domicilio donde residía y, tras acceder al mismo, los agentes descubrieron el escalofriante caso.

El «caníbal de Ventas», como se le ha apodado, estudiaba Contabilidad y Finanzas y era un chico normal hasta que llegó un momento que cambiaría su vida y su personalidad, según relata un amigo de la infancia del detenido a El Español. En segundo de carrera consiguió una beca Erasmus para irse a Grecia. Allí consumió la conocida como droga caníbal y vivió malas experiencias por su amistad con chicos albanokosovares, que le convirtieron «en un tipo introvertido y con paranoias en la cabeza», asegura al citado medio.

Al volver a Madrid dejó la carrera y se instaló con su madre, momento en que comenzaron agresiones físicas y verbales hacia su progenitora, tal y como dan cuenta los vecinos del bloque, lo que le llevó a ingresar en centros psiquiátricos públicos «al menos tres veces». En el primero de ellos, en La Princesa, se le diagnosticó un trastorno por delirio persecutorio, pero a su salida dejó de tomarse la medicación y continuaron las agresiones contra la víctima.

Antes del último ingreso del joven, el entrevistado por El Español y la madre mantuvieron una conversación en el que ella le advertía que «tenía una orden de alejamiento» sobre su hijo, pero que «prefería que viviera en su casa a estar sin un techo en la calle».

El pasado viernes, la Policía detuvo a Alberto Sánchez por asesinar y practicar canibalismo con María Soledad, en cuyo expediente ya constaban 12 denuncias por malos tratos. Los propios agentes lo han definido como «lo más dantesco de la historia criminal de España».