Centenares de aficionados radicales del Olympique de Lyon se concentran desde hace horas en la parte alta de Barcelona, donde su equipo se enfrenta esta tarde al Fútbol Club Barcelona en la vuelta de los octavos de final de la Champions League. Más de 5.000 aficionados franceses se han desplazado a España y los Mossos tienen identificados a por lo menos 200 individuos violentos.

Los ultras, varias de cuyas facciones simpatizan con los Ultras Sur del Real Madrid y otros grupos de extrema derecha, están concentrados y fuertemente vigilados por los Mossos d’Esquadra en la Plaza de Artos, en el barrio de Sarrià. Allí han encendido bengalas, han provocado algunos disturbios y se han enfrentado a los vecinos, a los que han lanzado objetos respondidos desde las ventanas con lanzamientos de agua.

Antes, cinco aficionados del Olympique de Lyon han tenido que ser atendidos tras ser atacados con gas pimienta en la avenida de Madrid, muy cerca del Camp Nou, donde se disputa el partido. Los Boixos Nois, ultras del Fútbol Club Barcelona, siguen activos pese a que no entran en el estadio desde la época de la presidencia de Joan Laporta. En el partido de ida, un importante número de ellos viajó a Lyon y provocó titulares tanto fuera como dentro del estadio, donde se enfrentaron incluso a aficionados del Barcelona que les reprochaban su actitud.

La Guardia Urbana también ha informado durante la tarde del miércoles de la detención de cinco personas tras una pelea entre radicales de ambos equipos. Las cinco personas han quedado en custodia y han sido trasladadas a centros sanitarios para ser tratados de heridas de diversa consideración.