Sociedad BÚSQUEDA DE BLANCA FERNÁNDEZ OCHOA

Descanso y comidas en el restaurante del Cirilo: "Esto no lo he visto en mi vida"

El Restaurante del Hotel Casa Cirilo, en pleno Valle de la Fuenfría, sirve como punto de descanso de periodistas, voluntarios y el dispositivo policial que busca a Blanca Fernández Ochoa por las montañas

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Descanso y comidas en el restaurante del Cirilo: "Esto no lo he visto en mi vida"

Exterior del Hotel Restaurante Casa Cirilo. MIGUEL FITER

Resumen:

Seis policías nacionales comen sentados y miran atentos a la televisión del restaurante del Hotel Rural Casa Cirilo. En la pantalla, el telediario de Telecinco: «Hay varias líneas de investigación pero casi todos los esfuerzos se centran en Cercedilla… «. Los agentes, como el resto de efectivos y periodistas que ocupan las mesas del Cirilo, se fijan en las imágenes grabadas a escasos metros del este edificio de piedras del Valle de la Fuenfría, lugar en el que se busca a la desaparecida Blanca Fernández Ochoa desde que su coche apareciera el domingo en un parking de la zona.

El amplio despliegue que busca a la medallista -300 efectivos entre la Guardia Civil y la Policía Nacional- no es el único. Frente a sus vehículos y el campamento provisional se concentrá la marea de periodistas. Detrás, el edificio de piedra del Casa Cirilo: «He visto en la tele cosas que no me imaginaba (…) esto no lo he visto en mi vida», explicaba desde la barra a El Independiente Miguel López, uno de sus propietarios.

Miguel López, propietario de Casa Cirilo, atendiendo a los clientes.

Miguel López, propietario de Casa Cirilo, atendiendo a los clientes. Miguel Fiter

En el corazón del bosque, del Valle de La Fuenfría, junto a la calzada romana y las piscinas naturales de Las Dehesas, como detallan en su página web, está ubicado este negocio familiar desde 1930, que hoy regenta su cuarta generación. Raciones, bocadillos, refrescos, combinados… la carta de su restaurante es amplia pero lo que más sirven estos días son las judías y las carnes: «Lo típico nuestro. Es lo que se come: agradable, bueno y rico… y sabroso», indicaba Miguel.

En el restaurante trabajan un total de seis personas: tres en cocina y otros tres camareros. El lunes, sin embargo, con todo el operativo policial ya desplegado, sólo estaba Miguel y un sobrino para servir a las mesas. El martes se incorporaban el resto: «No paramos, somos una maquina aquí (…) somos una locomotora que no paramos ni un segundo», explicaba Osman, uno de los camareros. El despliegue para encontrar a Blanca incluía el martes a unos 300 agentes de Policía Nacional, de la Guardia Civil, además de Bomberos, voluntarios y senderistas. «Normalmente [En Cercedilla] no pasa nada, no hay ni un incidente… pero ni una mosca muerta, por decirlo así», valoraba el camarero.

Fotografía histórica del negocio Casa Cirilo colgada en las paredes del restaurante. EFE

La búsqueda de la medallista se centra en La Fuenfría y abarca unas 3.500 hectáreas. El martes, el dispositivo sobrevoló con drones los altos Siete Picos, al noreste de esta zona de búsqeuda. Por la tarde, los especialistas accedieron a este terreno rocoso, granítico y con ciertos riesgos en sus zonas altas para buscar a Blanca y revisar zonas que desde el aire no se podían observar. «Somos conscientes de que posiblemente hoy no finalicemos todo el recorrido planteado”, explicó esa mañana Mercedes Martín, portavoz de la Guardia Civil.

La familia Fernández Ochoa, muy querida y conocida en Cercedilla, donde se criaron, ya mostraron en las últimas horas del lunes un mayor desánimo. El martes por la mañana reiteraban su empeño para seguir buscando a Blanca: «Si está todavía con vida, hay que aguantar», manifestaba su hermana Lola. Mientras continúe la búsqueda, el Hotel Casa Cirilo continuará como el centro de comidas y reposo de periodistas, voluntarios y senderistas: «No me canso, llevo 47 años haciendo lo mismo, entonces, se acostumbra uno; al revés, me motiva, me da más fuerza… y más por la causa que es», afirmaba su propietario.