El monje Andreu Soler, responsable de la agrupación escolta (scouts) de Montserrat durante 40 años, fue «un depredador sexual y un pederasta» cada vez más agresivo, según la comisión independiente creada por el abad de Montserrat para investigar los abusos, que ha concluido que «había rumorología suficiente» sobre su conducta para que se hubiese actuado contra él.

El informe, además, revela dos casos hasta ahora desconocidos de abusos por parte del que fue responsable de la Escolanía de Montserrat, V.T.M, cometidos en 1968, aunque ha documentado que el abad de entonces, Cassià Maria Just, sí informó «con transparencia» a las familias y apartó de inmediato al monje, que dejó el monasterio y la orden religiosa en 1980 y contrajo matrimonio.

La comisión reprocha que en los abusos a los escoltas (boy scouts), que Soler cometió entre 1972 y 1999, «se omitió cualquier tipo de actuación», aunque no ha podido concluir si Sebastià Bardolet, abad del monasterio entonces y que ahora tiene 85 años, «escondió lo que sucedió o simplemente actuó por desconocimiento de la situación, ya que existen versiones contradictorias».

Sin embargo, reconoce que «había rumorología suficiente para justificar una acción encaminada a reunir a los padres, actuar contra el hermano Andreu o haberlo apartado preventivamente» de la agrupación escolta Nois de Servei que él mismo había fundado.