Talgo asegura que «es técnicamente imposible eliminar» los datos sobre averías, después de que un técnico que trabajaba en la empresa ferroviaria haya revelado a la asociación de víctimas de Angrois que directivos de la compañía ordenaron borrar de la base de datos «todas las averías» detectadas en el tren accidentado el 24 de julio de 2013 en Santiago.

Según afirma Talgo, la declaración de este extrabajador, que fue despedido el 28 de mayo de 2018, «es falsa» y niega «absolutamente» que ocurriese lo relatado por él.

El técnico afirma que los directivos de Talgo ordenaron borrar de la base de datos «todas las averías» detectadas en el tren accidentado transcurrida una media hora del siniestro.

Este técnico, Pablo Andrés Jara Torres, «mecánico oficial de Talgo» en aquel momento, cuenta ahora (seis años después de la tragedia y con la Audiencia pendiente de pronunciarse sobre los recursos al cierre de la instrucción) que el 24 de julio de aquel año y los días anteriores se encargó de la revisión del convoy que descarriló en la curva de A Grandeira.

Los directivos ordenaron borrar las averías que tenía el tren de la base de datos del sistema de gestión de averías, según el técnico

Según indica en una declaración jurada aportada a las víctimas, el mismo día del siniestro, «transcurrida una media hora del accidente, aproximadamente sobre las 21:15, varios directivos de Talgo que se personaron y que no conocía (…) dieron la orden taxativa de borrar todas las averías que tenía el tren de la base de datos del sistema de gestión de averías».

Así, el mecánico Pablo Andrés Jara Torres señala que llegaron al taller de Fuencarral (en el que se revisó el tren) directivos de Talgo a los que no conocía junto con el jefe del taller, José Luis Bayona, y el director de mantenimiento, Luis Alfonso Henar.

La orden se la dieron a otro empleado de Talgo, Juan Carlos García Arribas, «administrador de sistemas informáticos», según Jara Torres

A este respecto, Talgo informa de que, tanto la compañía como los directivos mencionados, «están iniciando acciones legales por calumnias contra el citado exempleado».

«Los directivos de Talgo a los que alude este extrabajador nunca pisaron las instalaciones de Fuencarral, como falsamente se indica, puesto que, inmediatamente en cuanto tuvieron conocimiento, se trasladaron hasta el lugar donde ocurrió el terrible suceso», explica la empresa a Europa Press.