Metro de Madrid cierra desde hoy la totalidad de la Línea 4 para acometer obras de renovación, que cuentan con un presupuesto de más de 47 millones de euros y un plazo de ejecución estimado de unas ocho semanas.

Así lo han explicado a Europa Press fuentes del suburbano, que han indicado que durante el tiempo que dure el cierre se pondrá en marcha un servicio sustitutivo gratuito de autobuses entre Pinar de Chamartín y Avenida de América, además de un refuerzo de las líneas de Metro, para garantizar la movilidad de los viajeros que utilizan está línea y se verán afectados por las obras.

Asimismo, han precisado que estos trabajos buscan mejorar la capacidad y la fiabilidad de la línea con una renovación que persigue subsanar las diferencias dentro de su trazado, derivadas de su antigüedad y construcción en diferentes etapas.

La L4 comenzó como un ramal en 1932 que unía Goya y Diego de León, que se convirtió en línea independiente a partir de 1944 y se prolongaría a lo largo de los años en varias ocasiones — 1958, 1979, 1998 y 2007–, un crecimiento desigual diferentes sistemas de electrificación y de señalización.

Así, estas obras homogeneizarán la señalización ferroviaria e instalarán un sistema completo de catenaria rígida, lo que permitirá «reducir el número de incidencias el a red y el gasto en mantenimiento».

Una de las ventajas de la catenaria rígida, ha detallado el suburbano, es que está preparada para funcionar tanto a 1.500 voltios como a los 600 actuales, por lo que se podrá «aumentar la capacidad de trenes en la línea y reducir pérdidas de energía».