Mujeres de la Iglesia se concentrarán este domingo 1 de marzo ante distintas catedrales de España, entre ellas, la Catedral de la Almudena, en Madrid, para pedir «voz y voto» en la Iglesia y una «reforma» que acabe con la «discriminación» que denuncian sufrir y que, según aseguran, ha provocado que «muchas» compañeras se hayan «salido» de la Iglesia porque «se les ha agotado la paciencia».

«Muchas compañeras se han salido de la Iglesia, cuando han sido grandes mujeres que ha perdido la Iglesia, a las que se les ha agotado la paciencia. A mí me parece que eso deberían tenerlo en cuenta muy seriamente», ha explicado una de las portavoces de la Revuelta, la teóloga Marifé Ramos, en una entrevista con Europa Press. La concentración de Madrid comenzará a las 12,00 horas de este domingo 1 de marzo junto a la catedral de la Almudena, en la calle Bailén, y a ella están invitadas todas las personas que quieran denunciar «las múltiples formas de injusticia e invisibilización que sufren las mujeres en la Iglesia», tal y como denuncian en el manifiesto.

Las convocantes portarán carteles con el rostro de mujeres que les han «pasado el testigo» como Marguerite Porete, «una mujer que expresó su experiencia de Dios y murió en la hoguera», Mary Ward «que quiso ser jesuita como los hombres y fue encarcelada» o María Magdalena.

También portarán una pancarta de la Virgen María. «Hemos añadido a María de Nazaret. No queríamos que se malinterpretara su figura, porque de las demás decimos que recogemos su testigo por transformar la Iglesia y ella transformar la Iglesia como tal no podemos decir que la transformara, está en otra clave, pero al final sale también con nosotras», ha indicado. Además, llevarán pañoletas moradas con el lema ‘Hasta que la igualdad se haga costumbre’.

Marifé Ramos asegura que los preparativos van «estupendamente» y que se han visto «sobrepasadas» por la cantidad de trabajo pues no imaginaban «el eco» que está teniendo en diferentes lugares de España. «Estamos felices y esperanzadas», ha afirmado. Aunque no manejan una previsión de asistencia, las convocantes están recibiendo mensajes de apoyo de mujeres que «estaban cansadas», como ellas, y a las que les han resurgido las ganas de seguir trabajando.

A su juicio, un «gesto precioso» de apoyo podría ser que el obispo de cada catedral donde se van a congregar este domingo bajara a hablar con ellas. «Es una ocasión tan eclesial, tan bonita, de bajar a hacerse presente y hablar, nuestras manos están tendidas y abiertas, sería un gesto precioso que compensaría, sanaría un poco la herida de tantos silencios, indicaría que estamos en un tiempo nuevo», subraya la teóloga.

En cuanto a los cambios que deberían producirse en la Iglesia española y universal, para dar más protagonismo a la mujer en la Iglesia, Ramos ha explicado que hay «dos niveles», uno a escala de cada parroquia, grupo o comunidad, «porque miles de pequeños cambios sí son cambios»; y otro a nivel de las autoridades de cada diócesis, que se pusieran en contacto con las convocantes de la Revuelta para escuchar sus reivindicaciones.

Diaconisas ‘ya’ y abrir la puerta al presbiteriado

Otro cambio que debe producirse con urgencia, a su juicio, es que las mujeres en pueblos remotos como los de la Amazonía, «que han entregado su vida al Evangelio» puedan ser «diaconisas ya» y «al ver cómo lo ejercen se abra la puerta y puedan ser presbíteras un poquito después». «Que no se les reconozca el diaconado es sangrante, no vamos a pedir que cualquier mujer de Madrid sea diaconisa para ayudar al párroco de la esquina cuando ya hay siete eucaristías el fin de semana, estamos hablando de otra cosa», ha precisado Marifé Ramos.

En este sentido, ha recordado que «durante siglos ha habido mujeres diaconisas», algo que «nadie puede poner en cuestión», y se ha preguntado «con profundo dolor» qué «peso» tendrán «algunas personas en la Curia de Roma que están colapsando o poniendo barreras» a algo que, en todo caso, la teóloga no duda que «se desbordará en algún momento».

Por otro lado, considera que «en España también hay situaciones sangrantes», por ejemplo, en los pueblos, donde un solo sacerdote se encarga de más de 15 pueblos, algo que, a su juicio, convierte a los sacerdotes en «miseros», es decir, «encargados de celebrar misas una y otra vez». «Nos preguntamos si ese es el sueño y el proyecto de Jesús para las comunidades», ha apuntado.

A la vista de las elecciones en la Conferencia Episcopal Española, que tendrán lugar la próxima semana, Ramos ha asegurado que dependiendo de qué obispo salga elegido presidente, va a «facilitar o dificultar más las cosas». Por ello, apuestan porque el más votado tenga un talante «dialogante» y «apueste por la causa de las mujeres en la Iglesia».

Las convocantes de la Revuelta son: Mujeres y Teología de Madrid, Red Miriam de Espiritualidad Ignaciana Femenina, Colectivo Agar, Asociación de Teólogas Españolas (ATE), Mujeres de: Alandar, Fe Adulta, MOCEOP, JEC, JOC, Profesionales Cristianas, Comunidad Kedate, LTBI Creyentes y muchos otros colectivos de mujeres de parroquias y comunidades cristianas.