Dos personas, el conductor de 89 años de un todoterreno y un maquinista de tren en prácticas de 32, han fallecido en la localidad zamorana de La Hiniesta después de que la locomotora del Alvia que realizaba la ruta Ferrol-Madrid arrollara al vehículo, que se precipitó a la vía desde un paso a nivel, y descarrilara.

El maquinista, que estaba en periodo de formación, ha fallecido en el lugar de los hechos a pesar de las maniobras de reanimación a las que fue sometido, mientras que su compañero ha sido trasladado al Hospital Virgen de la Concha en Zamora, donde permanece ingresado en la UCI, según ha informado el delegado de Gobierno, Javier Izquierdo, que se ha desplazado al lugar de los hechos.

Todos los pasajeros del tren, que según Renfe son 155 pero que la Subdelegación del Gobierno en Zamora eleva a 174, han resultado ilesos, aunque seis de ellos han sido trasladados al Virgen de la Concha con dolencias leves como latigazo cervical y episodios de ansiedad, según la Delegación del Gobierno en Castilla y León.

El suceso ha ocurrido a las 16:11 horas a la altura de la base de Alta Velocidad Ferroviaria de La Hiniesta, cuando al parecer el vehículo, un todoterreno, se ha precipitado sobre la vía férrea desde un paso elevado e instantes después ha llegado el Alvia 11553, que lo ha arrollado, según han informado a Efe fuentes del 1-1-2 y de la Delegación del Gobierno.

Como consecuencia del siniestro, el conductor del vehículo ha fallecido, mientras que los dos maquinistas han tenido que ser excarcelados de la locomotora.

Por otra parte, los pasajeros que han resultados ilesos han sido evacuados del tren y recolocados en autobuses hacia sus puntos de destino. Otros seis han sido derivados al hospital de Zamora con dolencias leves.

Tras recibir varias llamadas de alerta, la sala de operaciones del 1-1-2 ha avisado a la Guardia Civil (COS), a los Bomberos de Zamora, a la Cruz Roja, que ha enviado una ambulancia de soporte vital básico, y a Emergencias Sanitarias- Sacyl, que ha llevado hasta el lugar dos helicópteros medicalizados, dos ambulancias de soporte vital básico y una UVI móvil.

El delegado del Gobierno, Javier Izquierdo, ha explicado que el tren cumplía con las medidas que están establecidas por el estado de alarma, es decir, con una ocupación del 50 por ciento, que es lo que está permitido en estos momentos y también guardando todas las medidas de seguridad.

Además, ha trasladado el pésame a los familiares de las dos víctimas mortales y confía en la pronta recuperación del maquinista herido grave, así como de los otros seis heridos leves que se han registrado y que han sido evacuados por Cruz Roja y los servicios del 112.

También ha agradecido la «magnífica labor» de los servidores públicos que han actuado en el siniestro y los que están trabajando para esclarecer las causas del accidente, así como la labor de Adif y Renfe, cuyo objetivo es despejar la vía y poder restablecer la circulación cuanto antes.

José Álvarez, uno de los pasajeros que viajaba en el tren, ha relatado que se han producido momentos de nerviosismo, ya que «todo se movía mucho y había polvo y ruido». Procedente de Vigo, ocupaba un vagón próximo a la locomotora que ha descarrilado, por lo que ha notado más el movimiento y el ruido que ha producido el siniestro.

«Ha sido de repente, se empezó a mover mucho todo. Mi asiento se giró, hice fuerza con los pies pero se giró y la gente estaba gritando y nerviosa», ha declarado a la Agencia Efe.

Todos los viajeros han podido salir por su propio pie del vehículo, y los que viajaban en la parte de atrás tan solo han notado un pequeño frenazo, según su versión.

«Hemos salido todos un poco nerviosos por la situación, pero nada más», ha asegurado, mientras esperaba a los autobuses que les han trasladado ya desde La Hiniesta a Zamora capital para continuar el viaje hasta Madrid.

Por otra parte, Iván y José, dos jóvenes policías nacionales que viajaban en el tren desde Santiago de Compostela a Madrid, han explicado a Efe que escucharon un frenazo y vieron «tierra y humo».

En el momento del siniestro viajaban en el vagón seis, uno de los últimos del Alvia. «Escuchamos un frenazo y vimos tierra y humo. Abrimos la puerta y ya vimos la locomotora. No hemos tenido miedo, solo fue el susto», han contado.

Los jóvenes han explicado que han ayudado en lo que han podido: «Fuimos a la parte de delante del tren, vimos a los maquinistas allí tumbados, un compañero avisó al 1-1-2 y estuvimos ayudando en la primera asistencia en lo que pudimos y tranquilizándoles».

Por otra parte, desde Puebla de Sanabria viajaba un matrimonio que se iba a Madrid después de pasar el confinamiento en la localidad zamorana. El hombre ha contado que ha vivido el accidente «muy mal y con mucho susto».

El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), José Luis Ábalos, ha expresado esta tarde sus condolencias a las familias de los dos fallecidos: «Mi pésame para sus familias». Por su parte, Isaías Táboas, presidente de Renfe, está viajando a Zamora a consecuencia del accidente.