Las piscinas municipales de la capital abrirán sus puertas el próximo miércoles 1 de julio con un 30 por ciento de su aforo, entrada a mitad de precio, y dos turnos de acceso, uno de mañana (de 11 a 15.30 horas), y otro de tarde, de 16 horas a 21 horas.

Así lo ha dado a conocer este martes la vicealcaldesa, Begoña Villacís, en rueda de prensa conjunta con la delegada de Deporte, Sofía Miranda. Abrirán 13 piscinas al aire libre repartidas por todos los distritos y 13 cubiertas «para ampliar opciones». El gobierno municipal está valorando cómo dar prioridad en la entrada a algunos colectivos como los niños.

Además, las entradas se podrán adquirir de manera telemática, con una app –que estará lista antes de julio– o a través de la página web o teléfono, para comprarlas con el objetivo de «acabar con las colas y controlar mejor aforos». Las piscinas están instalando ya códigos QR, y cada persona podrá reservar una vez al día para un turno.

«Si uno va a la piscina sin entrada, es probable que allí no la encuentre; es algo disuasorio, ya defendíamos que se tenía que hacer en los servicios públicos municipales», ha expresado a continuación la vicealcaldesa madrileña.

Por su parte, la delegada de Deporte ha alabado la gestión del área de Hacienda y Personal, que capitanea Engracia Hidalgo, «un trabajo encomiable» que ha permitido la contratación de 670 trabajadores que se pondrán al mando de estas piscinas «con todas las garantías» tras haber sido sometidos al test por coronavirus.

Habrá que guardar 2 metros de distancia social, y parte de los 670 nuevos trabajadores velarán por el cumplimiento de medidas de seguridad, habrá además aforo también dentro del vaso. Los vestuarios también tendrán su propio aforo, que será diferente con respecto al del vaso, y las duchas no se podrán usar (según el protocolo actual del BOE). Tampoco se podrá comer en los bares o cafeterías de las piscinas.

«No es el verano de siempre»

Villacís y Miranda han recordado que este verano de 2020 «no será el de siempre», y que se abren estas piscinas porque en la capital, en verano, «hace mucho calor y son una vía de escape». «Trasladar este mensaje de que este verano es diferente, no puedo pasar el día entero en la piscina, pero puedo remojarme», ha apuntado Miranda.

«Ha sido una valor a contracorriente y muy ardua, porque ni siquiera el aforo no estaba tasado, nunca se habían preocupado por tasar esto los directores generales, ha habido que empezar de cero», ha indicado la delegada, quien ha pedido «prudencia» a los usuarios y que cumplan con los horarios para poder realizar la limpieza y desinfección necesarias.