Sociedad

El mal tiempo impide la búsqueda del otro trabajador sepultado tras el alud de San Isidro

La UME y la Guardia Civil, en el puerto de San Isidro.

La UME y la Guardia Civil, en el puerto de San Isidro. EFE

Las malas condiciones meteorológicas y el riesgo de nuevos aludes en la zona han impedido retomar este domingo las labores de búsqueda del segundo operario sepultado por una avalancha de nieve cuando realizaba junto a su compañero fallecido labores de limpieza, el viernes, para dejar expedita la carretera AS-253 en la vertiente asturiana del de San Isidro.

El operativo desplegado en la zona, integrado por servicios de Emergencias, personal de lnfraestructuras, Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME), constató esta mañana la imposibilidad de reiniciar las tareas de rastreo, suspendidas el sábado por la tarde tras localizar la máquina fresadora con la que operaban los dos trabajares siniestrados.

Ante esta situación, según ha informado el 112-Asturias, la Unidad Militar de Emergencias ha regresado a su base en León y, cuando se den las condiciones para poder trabajar sobre el terreno, estarán disponibles para volver a colaborar con el dispositivo.

La máquina limpiadora fue localizada, partida en varios trozos, a más de 200 metros de la carretera por la que circulaba, a la altura de Riofrío y a unos cuatro kilómetros de la cima del puerto (1.520 metros), una zona donde la nieve alcanzaba un espesor de cinco metros sobre la calzada.

La ladera sobre la que siguió deslizándose el alud tras superar la calzada de la carretera es, según los servicios de Emergencia, un área muy extensa para realizar el rastreo y está cubierta por un manto nivoso de gran espesor y escasa estabilidad, lo que podría generar una nueva avalancha en una zona en la que los rescatadores no contarían con ninguna escapatoria.

Los trabajadores de la Consejería de Infraestructuras realizaban labores ordinarias de mantenimiento de la carretera, que este sábado permanecía cerrada al tráfico por las intensas nevadas pese a lo cual al menos dos vehículos -uno de ellos con un bebé a bordo- se habían quedado atrapados en la subida tras refugiarse bajo una de las viseras antialudes de la vía.

Además, el conductor de una furgoneta, que fue el último en ver a los trabajadores de la quitanieves, resultó herido y evacuado a León tras ser arrastrado por el alud cuando se encontraba fuera de su vehículo, que circulaba detrás de la fresadora.

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