Sociedad

El Casino de Madrid afirma que en la polémica boda se cumplieron "todos los protocolos"

Una persona pasa por la puerta del Casino de Madrid

Una persona pasa ante la puerta del Casino de Madrid. EP

El Casino de Madrid ha emitido este martes un comunicado a los medios a través de su agencia de comunicación para presentar su postura tras la polémica que ha generado la boda que se celebró el pasado fin de semana, en la que, según se puede observar en los diversos vídeos publicados en la redes diversos, los asistentes no llevaban mascarilla ni guardaban la debida distancia de seguridad.

«Desde la organización se cumplieron todos los protocolos y medidas sanitarias establecidas de acuerdo con la normativa en vigor en la Comunidad de Madrid», incide la empresa. Recalcan al respecto que además de «los protocolos higiénicos y sanitarios, se llevaron a cabo medidas de ventilación adicionales y se ofreció a los invitados toda la información requerida para un correcto cumplimiento de la normativa».

La Comunidad de Madrid permite celebrar bodas, tanto al aire libre como en lugares cerrados, como es el caso del Casino de Madrid. Sin embargo, el protocolo sí dictamina que la mascarilla es obligatoria y que la distancia de seguridad ha de ser de obligado cumplimiento. Además, no esta permitido ni el baile ni el cóctel previo a la comida, pues el consumo de bebida y comida se ha de producir sentado en una mesa.

Se respaldan, por tanto, en que los asistentes eran «conocedores» de las medidas obligatorias para cumplir con su «responsabilidad individual». A la celebración del enlace entre Jaime Navarro, excanterano del Real Madrid, y Beatriz Ungría, hermana de Javier Ungría, actual marido de Elena Tablada (la exmujer de David Bisbal), acudieron invitados como el jugador de pádel profesional Juan Lebrón y la propia Elena Tablada.

El Casino de Madrid insiste en que se trata de un espacio habilitado de 1.500metros cuadrados en el que «sólo se cubrió un 15% del aforo, siendo un 50% lo permitido por la normativa». «Todos ellos fueron distribuidos en mesas de cuatro comensales, garantizando una distancia mínima entre cada mesa de 1,5 metros, tal y como está establecido», sostienen.

«Desde que comenzó la pandemia se incorporaron nuevos aspectos en la gestión habitual, como maximizar los procesos de limpieza e higienización de cada espacio, la incorporación de nuevas soluciones para reducir los contactos y mantener la distancia social, nuevos procesos y protocolos para la gestión de la restauración, o el control de la ventilación del aire y el agua. Todo ello para asegurar que cualquier persona, sea cliente o empleado, pueda sentirse segura», asegura la organización de un espacio que ya fue criticado por acoger la fiesta de aniversario del diario El Español.

El mismo director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, afeó ayer en rueda de prensa la actuación de los asistentes a la celebración: «No tiene ningún sentido que sigamos insistiendo en algo que todos sabemos. Quien no cumple las normas de prevención sabe que no las está cumpliendo. Puedo entender que estamos en el ámbito de una boda, la gente está feliz, el amor fluye… y se pueden relajar algunas medidas, pero hay que ser consciente de los riesgos a los que exponemos a todos».

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