Quedará en un susto. El accidente sufrido por Fernando Alonso este jueves cuando entrenaba en bicicleta en Lugano (Suiza) ha hecho pasar al piloto por quirófano, aunque sólo presenta una fractura en el hueso maxilar de la mandíbula y algunos dientes perdidos. Las exploraciones médicas han descartado lesiones en el tronco o en las extremidades, las zonas que más preocupaban tras la noticia de su atropello.

«Gracias por todos los buenos deseos, estoy bien y deseando afrontar 2021. ¡Vamos!», ha tuiteado Alonso este viernes, en respuesta al mensaje de su equipo Alpine F1 Team, en el que confirmaban que había sufrido un percance.

Alonso ha pasado la noche en el hospital después del susto. No fue exactamente un atropello. Según los detalles que se han conocido del accidente, Alonso circulaba con su bicicleta de carretera por la Via La Santa del barrio de Viganello en Lugano. En ese momento, un coche conducido en sentido contrario por una mujer de 42 años giró a la izquierda para acceder al parking de un supermercado, sin respetar la preferencia de paso del ciclista.

Alonso chocó frontalmente contra el lateral derecho del vehículo, provocando las lesiones en la boca y la mandíbula.

«Después del accidente, Fernando fue atendido en un hospital suizo. Los médicos descubrieron una fractura en su mandíbula superior y se sometió con éxito a una cirugía correctora. El equipo médico que le atendió está satisfecho con la operación. Fernando permanecerá bajo observación en el hospital las próximas 48 horas», anunció Alpine en un comunicado.

Además, el equipo francés agregó que «más adelante, después de unos días de reposo absoluto» el piloto asturiano «podrá volver progresivamente a los entrenamientos». «Esperamos que (Alonso) esté plenamente operativo para los preparativos para la nueva temporada. El equipo Alpine y Fernando agradecen los mensajes de ánimo y darán nuevas noticias en su momento», finalizó.