Los operarios del buque Karim Allah, atracado en Cartagena, están ejecutando hoy la orden de desembarco de los cerca de 900 terneros cargados en el barco a la que sigue su sacrificio, según ha confirmado el delegado del Gobierno en Murcia, José Vélez.

Las autoridades portuarias se han personado esta mañana para informar de que procedía el desembarco de los animales, han informado a Efe fuentes de la compañía armadora del Karim Allah, de bandera libanesa.

La ejecución de esta orden se produce después de que ayer el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (que interviene en este asunto por el principio de territorialidad vinculada a la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación) denegase la suspensión cautelarísima del sacrificio, como había pedido el armador.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) estaba a la espera de dicha resolución judicial, una vez que dio de plazo hasta el jueves 4 de marzo a los responsables del barco para que le comunicasen si sacrificarían a los terneros, o en caso contrario, lo haría la Administración central.

Prohibieron desembarcar las reses ante la sospecha de que hubieran salido de España infectadas de lengua azul

El desembarco y sacrificio pone fin a este episodio que comenzó a principios de la semana pasada cuando el barco decidió regresar a España tras ser devuelto por Turquía y Libia, que prohibieron desembarcar las reses ante la sospecha de que hubieran salido de España infectadas de lengua azul, extremo que fue desmentido por la asociación de productores (Asoprovac) y por el Gobierno central.

El armador era contrario al sacrificio de las reses y prefería intentar venderlas en algún tercer país para evitar más pérdidas económicas.

Sin embargo, una inspección al ganado a finales de la semana pasada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) recomendaba su aislamiento y sacrificio tras más de dos meses embarcadas.

Los inspectores determinaron que el estado de los terneros, tras esos dos meses de viajes desde que salieron del mismo puerto (Cartagena), «impide que emprendan de nuevo viaje para su exportación a un país tercero».

Tampoco era posible devolverlos con vida a territorio de la Unión Europea porque venían de hacer parada en Turquía y Libia y son dos estados que «no se encuentran en la lista de países terceros autorizados para exportar animales vivos a la UE».

De la resolución de este caso estaba pendiente el buque Elbeik, de bandera togolesa, cargado con unos 1.800 terneros y que partió también hace más de dos meses de Tarragona.

Fue igualmente devuelto por Turquía y Libia por las mismas razones. El armador decidió en un primer momento que regresase a España pero posteriormente optó por esperar a ver qué ocurría con el caso del Karim Allah.

Por el momento, sigue buscando un país donde vender su mercancía y, tras parar ayer en El Pireo (Atenas) para cargar alimento y pienso, los radares de navegación marítima lo sitúan ahora viajando hacia el puerto de Kali Limenes, al sur de la isla griega de Creta.