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La "Rigoberta Bandini" que triunfa en los carnavales de Cádiz

La "Rigoberta Bandini" que triunfa en los carnavales de Cádiz. EFE

Un desternillante homenaje a la madre del alcalde de Cádiz, y a través de ella, a todas las madres, se ha convertido en una de las piezas mas exitosas del carnaval callejero e ilegal que este año se celebra en Cádiz de la mano de Ana Magallanes, una versión de «Rigoberta Bandini» de la fiesta gaditana.

Ana Magallanes no ha exhibido un pecho al estilo Delacroix, como la finalista del Benidorm Fest. Ella ha encarnado a Milagri, la madre del alcalde de Cádiz, José María González, Kichi, para interpretar un romancero en el que hace un homenaje a la capacidad de las mujeres para mover y defender al mundo y a sus retoños y ayudarles a superar conflictos.

«Salgo de Milagri», es el título de este romancero que finaliza incluso formando un singular partido político y exhibiendo como el carnaval de Cádiz tiene ideas para solventar hasta la guerra en Ucrania. «Cada madre en cada hogar hemos llevado esta sociedad pa alante/, y para colmo sin cobrar/ El planeta se sustenta gracias a nuestro trabajo y no al patriarcado/ que hay que decirlo todo, ¡al carajo!/ Y resolviendo los conflictos no hay nadie con más astucia/ ¿quién crees que va a arreglar el lío entre Ucrania y Rusia», recita para después interpretar a la madre de Vladímir Putin ordenándole con la autoridad de una mama en una pelea en un parque infantil: «Que me hagas caso, pedirse ahora mismo perdón y darse los dos un abrazo».

Por eso esta Milagri les dice a las madres que «hay que dar un paso al frente» con un partido propio MAMI (Madres Andaluzas Mandonas Infatigables» y con «un eslogan que sale de dentro: si no encuentras tu partido, ¡a que voy yo y lo encuentro!.»

Ana Magallanes lleva estrenando repertorios en el carnaval de la calle desde 2020, cuando sacó su primer romancero, una modalidad en la que una o dos personas recitan sin música versos octosílabos perfectamente rimados para narrar divertidas y alocadas historias. El éxito alcanzado con “Salimos de Milagri” no es su primer triunfo en el carnaval de la calle, donde algunas de sus creaciones han llegado hasta a estudiarse en institutos y universidades, como le ocurrió con “El rey de la fiesta”, en el que interpretaba a un clítoris. Su extensa trayectoria en la fiesta la ha convertido en un referente porque ella empezó a participar de este carnaval en la calle cuando apenas había otras mujeres.

“Cuando yo empecé a salir, éramos muy pocas, pero ahora fíjate cuántas salen”, explica la autora, quien cree que la abundante presencia de mujeres en este carnaval callejero, frente a la mínima en el concurso oficial, se debe al persistente problema de la conciliación.

Cuando yo empecé a salir, éramos muy pocas, pero ahora fíjate cuántas salen»

Ana Magallanes

“El carnaval de la calle es menos exigente, no tienes que someterte a unos ensayos diarios, a unos horarios y en unos lugares determinados”, subraya Magallanes, quien cree que en esto de la igualdad “queda mucho por hacer”, aunque reconoce los avances producidos en los últimos años.

De los romanceros creados por Ana Magallanes, que es pedagoga y se dedica a prevenir la violencia machista, emanan mensajes feministas, pero no con una voluntad reivindicativa, sino porque, según cuenta, “yo soy feminista en todo lo que hago, mientras friego, cambio una bombilla o hago carnaval”.

Milagri, de hecho, además, de ser un personaje real, es para ella “un símbolo del matriarcado, del cómo las madres se olvidan de la repercusión de lo que dicen con el único objetivo de defender a su niño, esa madre que, cuando atacan a su manada, saltan como fieras”. Magallanes dudó de su idea y, antes de sacarla a la calle, se puso en contacto con la madre del alcalde de Cádiz para contarle su intención de representarla “desde el máximo respeto”. “Fue muy agradable, incluso, cuando supo de mi intención se emocionó. Ella ha sido la primera en decirme: es increíble, Ana, sin conocerme, cómo me has clavado”, recuerda la autora.

Ambas han hablado de verse estos días en la calle para que Ana le pueda interpretar a la Milagri verdadera todo el romancero y puedan gritar, ahora juntas, eso de “Alcalde, siempre contigo”.

Ana Magallanes, como el resto de las chirigotas, romanceros y agrupaciones «ilegales» que han decidido tomar las calles de Cádiz en las fechas habituales del carnaval, a pesar de que el Ayuntamiento ha pospuesto a mayo y junio la programación oficial de la fiesta por la pandemia, ultiman hoy la última jornada de coplas.

Un carnaval que agrupaciones y aficionados han vivido con menos aglomeraciones y muchas ganas, después de que el año pasado, por primera vez desde 1948 no pudiera celebrarse. Y como siempre, se ha convertido en una ácida y crítica lectura del mundo, a través de formaciones con nombres como «La Orquesta Asintomática».

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