“Sabemos que las consecuencias legales suelen ser menos graves que las que contemplamos en los peores escenarios”. Esta es la base de la estrategia legal de Futuro Vegetal para enfrentarse a las derivadas legales de sus acciones. Así lo muestra un documento interno de la organización que desde hace semanas acapara los titulares de los medios con sus sonadas acciones de protesta y que sirve de referencia para los activistas que los protagonizan. Se ponen en el peor de los escenarios, lo asumen y actúan. 

Hasta la fecha las acciones más sonadas de los activistas han sido la del Museo del Prado, la del Museo Egipcio de Barcelona, Cortylandia y el corte de la M30. La factura judicial está por determinar; sigue abierta porque no han llegado todas las denuncias y previsiblemente aumente con nuevas acciones.

El Prado por la vía penal

El Museo Nacional del Prado se mostró decidido a disuadir a otros activistas a que vuelvan a actuar en la pinacoteca y denunciaron a los responsables de la acción, que se pegaron al marco de un cuadro de Goya, por la vía penal por un delito por daños contra el patrimonio. Es lo más grave que los activistas tienen sobre la mesa.

Su otra acción en el Museo Egipcio de Barcelona en la que dos activistas bañaron con «sangre y petróleo» unas vitrinas con sarcófagos se ha traducido en una demanda de 20.000 euros que se reclama a todos los miembros de la organización que participaron en la protesta. También han recibido una multa de 3.600 euros por cortar la Vuelta Ciclista a España a la altura de su paso por El Pozo, patrocinador de la carrera.  

Las fuentes de la organización consultadas por este periódico esperan seguir recibiendo demandas y multas por sus actuaciones. No han recibido nada todavía por cortar la M-30 durante la operación salida de Madrid esta Navidad y no esperan una gran cuantía porque fueron puestos en la calle sin siquiera declarar ante el juez. Esperan recibir demandas por parte de Campofrío a la que pintaron su fachada de pintura y no han sabido nada de su acción en la Copa Davis ni de su irrupción en el 

Activistas de Futuro Vegetal
Activistas de Futuro Vegetal F.V.

Contra la industria cárnica

El funcionamiento de Futuro Vegetal utiliza una demanda concreta- el fin de las subvenciones públicas a la industria cárnica porque tiene una huella de carbono muy alta- para hacer llegar su mensaje contra el cambio climático.

Fondos para cubrir las denuncias

Los ecologistas tienen abierta una campaña de recogida de fondos que según aseguran “va muy bien”, si bien afirma que necesitan más dinero, no sólo para las acciones del pasado sino para poder continuar con ellas. 

El colectivo de Futuro Vegetal ha tenido un año de máxima actividad en 2022 y se han dado a conocer a la sociedad por medio de sus acciones. Futuro Vegetal nace de Extinction Rebellion otra organización ecologista surgida a raíz del empuje de Fridays for Future, el movimiento nacido de las huelgas escolares de Greta Thumberg.

Los ecologistas españoles de Futuro Vegetal aunque no están en la red europea A22 -en la se encuentran organizaciones como la británica Just Stop Oil que lanzó tomate a los cuadros de los girasoles de Vincent van Gogh- están en su misma línea de nueva generación de activismo. «Estamos en contacto con ellos, somos primos hermanos», aseguran desde Futuro Vegetal.

Otros colectivos

Como Futuro Vegetal otros grupos de ecologistas activistas se movilizan contra el cambio climático con todo tipo de acciones. Extinction Rebellion también paga su propia factura judicial, si bien la lentitud de la justicia no ha resulto acciones llevadas realizadas por los ecologistas en 2019. Un facción de esta organización denominada Rebelión Científica llevó a cabo una llamativa acción en el Congreso de los diputados el pasado mes de abril. Colorearon de rojo la fachada del emblemático edificio con una solución que se limpiaba con agua. Fueron detenidas unas 15 personas, la mayoría científicos, su peor escenario que sean procesados por «perturbación grave de las sesiones del Congreso» un delito grave del Código Penal.

Entrevista con los activistas que se pegaron a los marcos de ‘Las majas’ de Goya en el Museo del Prado: «No nos arrepentimos».