Tener hijos sigue formando parte del proyecto de vida de muchas mujeres, pero el momento en el que imaginan convertirse en madres no siempre coincide con aquel en el que finalmente lo hacen. La vivienda, la estabilidad económica, la situación laboral o encontrar a la pareja adecuada intervienen en una decisión que, para muchas, acaba llegando más tarde de lo previsto.
Así lo recoge el Barómetro de la Fertilidad de IVI Institute, elaborado junto a GfK/NielsenIQ a partir de las respuestas de más de 24.000 mujeres de entre 19 y 49 años en nueve países. En España, el 47% de las encuestadas que tenían una edad objetivo y ya son madres afirma que tuvo a su primer hijo más tarde de lo que habría querido. Entre quienes vivieron ese retraso, la diferencia media fue de seis años. En el conjunto de los países analizados, el porcentaje de mujeres que declara haber vivido esa situación se sitúa en el 36%.
El informe se presentó en un acto en el que participaron Antonio Pellicer, fundador de IVI; Javier Sánchez-Prieto, CEO global de IVI Institute; Nicolás Naranjo, CEO de IVI Institute para Iberia, Latinoamérica y República Checa, y Vanessa Vergara, directora médica de la organización para esas mismas regiones.
Los resultados muestran que el deseo de tener hijos sigue presente entre las encuestadas españolas. Ocho de cada diez mujeres ya son madres o quieren serlo y el 74% considera que tener hijos es una meta importante en su vida. Sin embargo, entre quienes ya son madres, el número ideal de hijos se sitúa en 2,4, frente a los 1,6 que tienen de media, cifra que tampoco basta para el relevo generacional.
Vivienda, empleo y pareja: las circunstancias que rodean la maternidad
Encontrar una pareja adecuada, alcanzar cierta estabilidad personal o disponer de una vivienda son algunas de las circunstancias que entran en juego al decidir cuándo tener hijos. Entre las mujeres encuestadas que ya son madres o están embarazadas, el 35% señala haber encontrado a la pareja adecuada como uno de los factores que facilitaron esa decisión. Le siguen la madurez personal, disponer de una vivienda, y sentir que había llegado el momento oportuno.
Entre quienes todavía no son madres, las respuestas reflejan obstáculos. El 32% considera que aún es demasiado joven para tener hijos y el 28% afirma no haber encontrado una pareja adecuada. A estas razones se suman el coste de la vivienda, señalado por el 23%; la falta de recursos económicos, por el 22%, y la inestabilidad laboral, por el 20%.
Las diferencias también aparecen en las medidas de conciliación. El 88% de las madres considera que debería disponer de algún tipo de flexibilidad laboral, pero solo el 44% afirma haber accedido a estas medidas. En el cuidado infantil, el 78% considera importantes las distintas fórmulas de apoyo, aunque solo el 24% declara haber podido utilizarlas.
Infertilidad: una realidad de la que también se habla
No todas las dificultades para tener hijos están relacionadas con el momento vital o la situación económica. La infertilidad constituye otra de las realidades que recoge el barómetro. Una de cada seis mujeres españolas encuestadas afirma haberla experimentado en algún momento de su vida. Según las estimaciones del informe, esto equivale a alrededor de 1,5 millones de mujeres en España. Mientras, unas 350.000 han afrontado esta situación en los últimos doce meses.
El 25% de las participantes asegura haber consultado alguna vez a un profesional sanitario para recibir ayuda para lograr un embarazo. Entre quienes han experimentado infertilidad, el porcentaje asciende al 81%.
La encuesta también pregunta por la disposición a compartir esta experiencia. El 91% de las españolas encuestadas afirma que hablaría con otras personas si tuviera problemas de fertilidad, y el 57% asegura que lo haría abiertamente. Estas respuestas reflejan la voluntad declarada de hablar sobre la infertilidad, por lo que el estigma y tabú asociado a estas dificultades ha disminuido con el tiempo.
Impacto en los tratamientos más allá de lo clínico
Durante la presentación, Vanessa Vergara, directora médica de IVI Institute para Iberia, Latinoamérica y República Checa, destacó que los procesos de fertilidad también tienen implicaciones emocionales, personales, familiares y económicas, más allá de la parte clínica.

Los datos del barómetro reflejan esa dimensión emocional. Entre las mujeres que recibieron atención médica para lograr un embarazo, el 85% declara haber experimentado emociones negativas durante el proceso, como ansiedad, estrés o miedo al fracaso. Al mismo tiempo, el 54% señala haber sentido emociones positivas, entre ellas esperanza, ilusión o felicidad. Ambas experiencias no son excluyentes, por lo que los porcentajes no deben interpretarse como dos grupos opuestos de mujeres.
El apoyo psicológico también aparece entre las cuestiones que recoge el barómetro. Entre las mujeres que visitaron a un especialista y recibieron tratamiento, el 57% considera muy importante que la clínica ofrezca acompañamiento psicológico. Por su parte, el 48% de las mujeres que recibieron atención médica para intentar quedarse embarazadas afirma que su clínica les ofreció ese apoyo. Aunque se trata de preguntas distintas, los datos ponen sobre la mesa la importancia que las encuestadas conceden al apoyo emocional durante estos procesos.
IVI: de una clínica de reproducción asistida a una identidad global
La presentación del barómetro coincide con un cambio en el grupo. IVI nació en Valencia en 1990 de la mano de los doctores Antonio Pellicer y José Remohí, con una actividad centrada en la medicina reproductiva y la reproducción asistida. Desde sus inicios, la organización ha ampliado su actividad y su presencia internacional hasta convertirse en un grupo con clínicas y marcas en distintos países.
Ahora, IVI RMA Global pasa a denominarse IVI Institute, la nueva identidad global del grupo. En Europa, la actividad clínica de IVI operará bajo la marca IVI Fertility. El cambio distingue así la identidad internacional de la organización de la denominación con la que desarrolla su actividad clínica en el mercado europeo.
La nueva identidad forma parte del contexto de la presentación, cuyo informe aborda una cuestión que va más allá de los tratamientos, llegando a las circunstancias que influyen en los proyectos de maternidad y la distancia que puede abrirse entre lo que se desea y lo que finalmente ocurre.
Querer tener hijos y poder hacerlo cuando se desea no siempre es lo mismo. La vivienda, el empleo, las circunstancias personales y las dificultades para lograr un embarazo forman parte de experiencias distintas que ayudan a entender por qué la maternidad no siempre llega en el momento esperado.
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