Estábamos deseando volver a la normalidad cuando llegó Filomena y nos ha convencido de desear nuestra nueva normalidad. A esa en la que, al menos, nunca nos ha faltado comida en los pasillos de los supermercados. La nevada del siglo en Madrid lo ha conseguido.

A las 16:00 del lunes, en Carrefour de Cuatro Caminos en Madrid quedan un par de lomos de cerdo, hamburguesas vegetales y alguna piña. En La Despensa hay bastante fruta, pero la carne se acabó toda el sábado. Ni rastro de pollo y cerdo en Lidl. Y en Aldi parece que ha pasado un huracán a llevarse toda la fruta. Solo quedan ajos.

«La gente se llevaba las barras de pan de diez en diez»

La Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados (Aces) hizo un llamamiento para que los consumidores no hicieran acopio de productos ante la llegada de la nevada. Pero el llamamiento no tuvo mucho éxito. Esta vez el papel higiénico no ha sido el producto estrella, ha sido el pan. «La gente se llevaba las barras de pan de diez en diez», asegura un vecino de Cuatro Caminos.

«No sé cuándo llegarán los camiones, no podemos decir nada con precisión, prefiero no decir nada, porque no sé cuándo estarán los productos» asegura una trabajadora de Aldi. No queda carne ni fruta desde el sábado. «Se lo llevaron todo». En Carrefour aseguran que esperan camiones para esta tarde.

El Aldi de Cuatro Caminoss, prácticamente sin fruta y verdura

En La Despensa de calle Juan Pantoja también son optimistas. «Nosotros desde que empezó a nevar el viernes nos quedamos ya sin carne», dice un trabajador. «Esperamos que mañana a las 6:00 nos llegue el reparto, pero no es seguro tal y como están las cosas». Hoy por la mañana varios trabajadores del supermercado han liberado la calle de nieve para facilitar el acceso a las furgonetas.

A pocos metros, en el Lidl de la calle Bravo Murillo, la situación se repite: «En teoría nos debería llegar mañana a lo largo del día. Llevamos cuatro días sin recibir suministros y así estamos», dice un trabajador señalando a zona de refrigerados. Solo queda longaniza y un par de paquetes de Pechuga de Pollo estilo andaluz, que parece no haber tenido mucho éxito.

Cruzando la cale, en el Mercado de Maravillas, una señora se sorprendía ante las merluzas y los salmones de una de las pocas pescaderías abiertas. «Yo no sé de dónde han sacado el pescado, pero ahí están». Muchos puestos estaban cerrados y la mayoría a medio gas, con poco producto que mostrar. «Está la calle para el acceso al parking impracticable, así es muy difícil que nos llegue la materia. Aunque Mercamadrid está abierto, el problema es ir hasta ahí y traerlo», señala un carnicero.

El Corte Inglés recién repuesto

En El Corte Inglés de Castellana, la vida ya ha vuelto a la nueva normalidad. El supermercado está repleto. «Acabamos de reponer ahora mismo», asegura una reponedora mientras tacha nombres de su lista de productos. Son las cinco de la tarde, las cajas de producto fresco se acumulan en el pasillo mientras los trabajadores comentan el alivio de ver los lineales llenos. Prueba superada.