La actuación más esperada de la final de gimnasia artística de los Juegos Olímpicos de Tokio, la de la estadounidense Simone Biles, no se va a producir. La deportista ha tenido que retirarse, al parecer por una lesión en el tobillo.

La gimnasta ha tenido un fallo en el aterrizaje de su ejercicio en el trampolín y, al caer, habría sufrido un problema físico que aún no ha sido detallado. Biles ha tenido que ser reemplazada para el resto de la competición de esta jornada.

Medios como la NBC apuntan a que el problema que ha sufrido la estrella de la gimnasia estadounidense no se centra en una lesión física, sino que se habría retirado tras un episodio de ansiedad.

«Simone Biles se ha retirado de la competición final por equipos debido a un problema médico. Será evaluada diariamente para determinar la autorización médica para futuras competiciones», ha señalado el equipo estadounidense de gimnasia en un comunicado, sin especificar de qué se trata. 

Biles, de 24 años, se convirtió en la primera mujer desde 1992 en avanzar a las seis finales olímpicas posibles: la final por equipos, la final individual completa y la final de salto, suelo, barra y paralelas.