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La frenética búsqueda de Murillo, el último convocado 'fantasma' de la selección española

El juvenil castellano formó parte del combinado nacional en 1963 y se trata del único jugador sin identificar plenamente en la historia de las categorías inferiores de la selección española de fútbol

Entrenamiento de la selección sub18 previo al partido de vuelta jugado el 13 de marzo en Roma entre los conjuntos juveniles de España e Italia. Enrique Murillo, abajo, el primero por la derecha.

Entrenamiento de la selección sub18 previo al partido de vuelta jugado el 13 de marzo en Roma entre los conjuntos juveniles de España e Italia. Murillo, abajo, el primero por la derecha. ALFONSO DEL CASTILLO - MANQUEPIERDA.COM

Esta es la historia de uno entre muchos. Uno entre 4.140. Uno sin nombre, hasta ahora. El único de todos los internacionales de la historia del fútbol español del que no se tiene una biografía completa. Se busca a ‘Murillo’, un jovencito del Atlético de Madrid que en marzo de 1963 fue convocado por la selección sub 18, aunque no llegó a jugar en partido oficial. Es la aguja en el pajar, la pieza perdida de un puzle iniciado en 1968 sólo cinco años después de su convocatoria fantasma. Es su historia, pero también la historia de quienes le buscan.

La lupa la sujeta en la mano Víctor Martínez Patón, abogado, profesor de derecho penal, presidente de CIHEFE (Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español) y apasionado por el fútbol. Rebusca en los archivos y se deja la vista entre legajos y hemerotecas desde que heredó una de las ilusiones de su maestro, Félix Martialay, cuando éste falleció. «Félix publicó en 1968 Una historia de la selección española de fútbol. En el preámbulo ya hablaba de la injusticia de llamar internacional sólo a los jugadores convocados en la categoría absoluta». Aquella injusticia empujó a Félix a emprender una tarea hercúlea: la identificación de todos los jugadores que alguna vez han llevado la camiseta de España en cualquier categoría.

Antes de morir, Félix le dejó una gran base en el libro Todo sobre todas las selecciones. «Allí aparecían las fichas, las alineaciones y goles de todos los partidos de las categorías inferiores de la selección. Sin embargo, no aparecían los jugadores identificados», cuenta Víctor a El Independiente.

El listado estaba repleto de huecos y nunca se publicó. Tras la pérdida de Félix en 2009 nadie continuó este trabajo, hasta que hace tres años, José López Carreño, miembro de CIHEFE, desempolvó la cuestión para que Martínez Patón recogiera el testigo durante el estío de 2021. Ha avanzado rápido, con el último obstáculo del escurridizo Murillo, un gamusino para Martínez Patón y el resto de miembros de CIHEFE que se han afanado en la búsqueda.

La foto que ilustra este artículo ha sido durante mucho tiempo la única pista para identificar al muchacho. La publicó el historiador Alfonso del Castillo, también miembro de la asociación, en el blog bético Manquepierda.com, aunque Murillo era ahí una anécdota. La entrada hablaba de dos jugadores verdiblancos que también formaban en esa selección: Antonio Cruz y Joaquín Sierra ‘Quino’.

Murillo aparece nombrado el último, abajo a la derecha, posando en cuclillas junto a José Martínez Sánchez, un juvenil del Atlético de Ceuta que poco después marcharía a Granada a estudiar Medicina. La historia le tenía reservado otro futuro profesional: leyenda del Real Madrid, campeón de Europa y diez veces campeón de Liga. Pirri.

Llompart (Juventud Sallista), Rodri (Sevilla), Santi (Laredo), Martos (Jaén), Castellanos (Las Palmas), Uriarte (Athletic), Arieta (Athletic), Roberto (Real Madrid) y Abelardo (El Entrego). Abajo Cruz (Betis), Quino (Betis), Gonzalo (Barcelona), Aranguren (Athletic), Pirri (Atlético Ceuta) y Murillo (Atlético de Madrid). ALFONSO DEL CASTILLO – MANQUEPIERDA.COM

Nuestro Murillo no tuvo la misma carrera. La foto se tomó durante una eliminatoria entre España e Italia previa al Torneo Juvenil de la UEFA de 1963. En el partido de ida, disputado en Sevilla, empataron a 2. La vuelta, en Roma, resultó en victoria y clasificación para los italianos. La imagen corresponde a un entrenamiento previo a ese encuentro.

Las referencias a Murillo en los periódicos fechados durante su convocatoria con la selección son pocas porque Murillo era un novato. «Fue a la selección para sustituir a un lesionado, por lo que al ser un recambio de última hora no tuvo seguimiento en prensa. Una crónica habla de que era ‘jovencísimo’, por lo que es probable que tuviese 15 o 16 años en 1963 cuando formó parte del combinado nacional que disputó la eliminatoria clasificatoria contra Italia para el Europeo de Inglaterra».

El documento que más se detiene en el futbolista es una crónica publicada en Marca el 10 de marzo de 1963, en la que se detalla un partidillo de entrenamiento que la selección juvenil jugó contra el primer equipo del Banesto en las instalaciones del club bancario. El artículo va ilustrado con una foto de Murillo, «extremo izquierdo, castellano, del Atlético de Madrid» y Llompart «medio y defensa balear», con el pie de foto «Dos nuevos a Roma».

Murillo no jugó en el partido contra Italia, pero sí en el amistoso contra el Banesto e incluso marcó gol. El combinado juvenil ganó 3-1, con tantos obra de Pirri, Quino y de nuestro protagonista, al que la crónica destaca como «un chico con gran presencia física, buena técnica y que se adapta bien a sus compañeros».

Esas eran todas las pistas desde las que reconstruir la biografía de este futbolista, el último convocado fantasma de la historia de la selección al que busca con ahínco Martínez Patón.

El tiempo apremia en la frenética búsqueda. «Ahora es el momento de buscarlo. No se puede esperar más porque en caso de seguir vivo tendrá unos 75 años», declara el presidente de CIHEFE, que confiesa que le haría muy feliz dar con Murillo para reconocer su logro e «invitarle a comer si es posible».

Está cerca de lograrlo. Desde que pidió ayuda a la red, último recurso en su búsqueda, ha avanzado en el jeroglífico. Murillo ahora ya tiene nombre: se llamaba Enrique. Y su carrera no fue flor de un día. Con ayuda de otros historiadores y aficionados ha reconstruido parte de su carrera. Se sabe que permaneció en la cantera del Atlético de Madrid hasta 1965, que después jugó una temporada en la Cultural Leonesa y posteriormente dos en el Talavera. Desde ahí se le pierde la pista.

La hazaña se antoja alcanzable. «Lleva mucho curro, pero lo estoy disfrutando», evidencia Martínez Patón, que al mismo tiempo se sorprende por la escasa atención que ha prestado a su tarea la Real Federación Española de Fútbol: «No saben nada de estos datos, los tienen olvidados, como si no existieran». «Me comunique con la Federación para comentarles que estaba cerca de lograr el listado completo para que lo publicaran y lo tratasen en una base de datos. Mi carta al Secretario General ni siquiera ha tenido respuesta. No tenían que dedicar recursos, se lo daba hecho, sólo tenían que prestar un poco de interés y ni siquiera eso», se queja.

Las búsquedas más complejas

Su camino ha tenido otras trabas, aunque ninguna tan simbólica como la del último escalón. «Con el internet y las redes pensé que sería más fácil completar este registro. En apenas dos meses he conseguido hallazgos que me parecían imposibles», comenta.

El rompecabezas se ha ido resolviendo a velocidad de vértigo, salvo en ocasiones donde no había prácticamente rastro de las que algún día fueron jóvenes estrellas. «El jugador más complicado de encontrar fue un tal Víctor, del que sólo sabía que jugó en los juveniles del Stadium Casablanca en 1988». A golpe de tuit, Martínez Patón dio con su objetivo. «En menos de un minuto me respondió un señor: ‘Oye, yo sé quien es’, y conseguí la información».

Ahora a la colección sólo le falta un cromo, unos datos biográficos, una llamada, una foto y una comida. Como el paisaje de un puzle al que le falta una pieza azul cielo, Martínez Patón busca 60 años después encajar a Murillo, el juvenil que no debutó, en la foto de familia de nuestro fútbol.

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