La mujer que falleció tras cenar en el restaurante RiFF de Valencia murió ahogada al aspirar su propio vómito, provocado por una intoxicación alimentaria sufrida en el establecimiento. Este es el principal resultado de la autopsia preliminar, que apunta a una asfixia por broncoaspiración que colapsó las vías respiratorias horas después de cenar.

La mujer sufrió hiperémesis, es decir, una especie de vómitos continuos por los que quedó prácticamente inconsciente, lo que provocó que se ahogara pese a los intentos de su marido y de los equipos de emergencia de reanimarla.

Por otra parte, continúan las investigaciones desde la Conselleria de Sanidad para tratar de esclarecer las causas de la intoxicación de la mujer y de las otras 29 personas que comieron en el mismo establecimiento y que presentaron también síntomas leves. De hecho, Sanidad activó el protocolo de retirada de la partida de setas que consumieron los clientes de este restaurante, distribuidas por una empresa de León a establecimientos de diferentes comunidades autónomas, un producto importado de China.

El chef del Riff mantiene, sin embargo, que los hongos de la tipología colmenilla contaban con «todas las garantías de calidad pertinentes». «Compramos las setas a un distribuidor legal autorizado en León, igual que otros muchos restaurantes de España» y asegura que trabajan para «ofrecer el mejor producto».