La presidenta de Infancia Libre, María Sevilla ha sido detenida en Cuenca por secuestrar a sus hijos y mantenerlos durante años en condiciones inhumanas. Los niños, de 11 y 6 años, han sido encontrados después de dos años en paradero desconocido, que han pasado viviendo en una pedanía de Tarancón. Según los agentes que los han encontrado, la niña no era capaz de comunicarse, sólo «les olía», y el niño tiene dificultades para leer y escribir.

María Sevilla, que a través de su organización mantuvo contactos parlamentarios principalmente con Podemos, perdió la custodia de sus hijos hace unos años y decidió secuestrarlos e irse al monte con ellos. Según fuentes de la policía citadas por el diario El Mundo, han pasado por Andalucía, Levante y País Vasco.

Los agentes que procedieron a la detención aseguran que la familia vivía en condiciones «salvajes» y que estaba fuertemente influenciada por la comunidad evangélica, hasta el punto de que cuando los policías le retiraron al niño, la madre le animó a llevar consigo «un ejemplar de la Biblia».

Junto a los niños y su madre vivía también la actual pareja de la mujer. Los menores, según la investigación, sólo podían abandonar la finca en la que vivían «unas pocas horas al día». La niña, en el momento de ser encontrada, apenas mostraba habilidades relacionales y sólo «olisqueaba» a los agentes.

La arrestada se encontraba fugada de la Justicia desde septiembre de 2018, cuando incumplió la sentencia judicial que otorgaba la custodia del menor al padre, según ha informado en un comunicado la Policía Nacional. La mujer tenía a sus hijos en una finca de 6.000 metros cuadrados en una urbanización despoblada, la cual se encontraba vallada totalmente con medidas de seguridad que impedían comprobar lo que sucedía en su interior.

La última vez que María Sevilla compareció en el Congreso de los Diputados fue el 14 de marzo de 2017 en la Comisión de Derechos de la Infancia y la Adolescencia, a petición de Unidos Podemos-En Comù Podem-En Marea, donde dio cuenta de varios casos de abusos sexuales de los «más de 170» registrados por su organización.