Sucesos

Rosario Porto contó hasta en 6 ocasiones con protocolo antisuicidios

Rosario Porto.

Rosario Porto. EFE

Rosario Porto, condenada a 18 años de cárcel por la muerte de su hija, Asunta, y que ha sido encontrada ahorcada esta mañana en su celda de la prisión de Brieva (Ávila), contó hasta en seis ocasiones con protocolo antisuicidios, aunque si situación y estado mejoró desde que el pasado mes de marzo llegó al centro penitenciario abulense.

Según ha podido saber Europa Press en fuentes del caso, Instituciones Penitenciarias activó hasta en seis ocasiones el protocolo antisucidios a Rosario Porto cuando se encontraba, al principio, en la prisión de A Lama, y después en la de Teixeiro, por lo que durante las 24 horas estaba acompañada por otra interna ante el riesgo de autolesión.

El pasado mes de marzo, Rosario Porto, condenada junto a su marido por el asesinato de su hija adoptiva, Asunta Basterra, fue trasladada hasta la prisión de Brieva, en Ávila, y su estado «mejoró» ya que se integró plenamente con el resto de internas, además de que estaba «muy bien valorada por ellas.

Esta mejora permitió levantar el protocolo antisuicidio a Rosario Porto, quien ha sido encontrada ahorcada esta mañana en su celda y que aunque se le han practicado maniobras de reanimación, el personal del Servicio de Emergencias 1-1-2 sólo ha podido certificar su muerte.

«Bien y no deprimida», según funcionarios de Brieva

Los funcionarios del Centro Penitenciario se han mostrado este miércoles sorprendidos por la muerte de Rosario Porto, que ha sido encontrada esta mañana en su celda colgada de un cinturón de tela atado a la ventana, ya que parecía llevar bien la situación y no parecía estar deprimida.

Asimismo, han añadido que Rosario Porto había hecho un grupo de amigas con las que tenía una «buena relación», sin que tuviera una vigilancia, en principio, extraordinaria.

El capellán del centro penitenciario, Jesús «Chicui» Galán, ha reconocido a EFE haberse enterado de lo sucedido por una funcionaria que se ha puesto en contacto con él, ya que lleva tiempo sin poder acceder a la cárcel debido a la situación derivada del Covid-19. Porto tenía toda la celda recogida, incluidas pertenencias, lo que hace pensar que tenía meditada su decisión, según las fuentes.

La abogada de familia que conmocionó a España

Hija de una familia acomodada, un reputado abogado de Santiago y una catedrática de Historia del Arte, Rosario Porto, siguió los pasos de su progenitor, licenciándose en Derecho y heredando el cargo de cónsul de Francia que su padre dejó en 2006.

Aparcó su carrera como abogada unos años antes del crimen de su hija adoptiva para reorientar su actividad profesional a las vinculadas con el ámbito comercial.

«No maté a mi hija»

Desde su condena por el asesinato de su hija adoptiva -cuyo cadáver fue hallado el 22 de septiembre de 2013 en una cuneta del municipio coruñés de Teo- defendió su inocencia en diversas ocasiones a través de su abogado.

El letrado, en sus declaraciones a los medios de comunicación, alertó en varias ocasiones de la «depresión profunda» de su clienta, un problema que vinculó con una situación de «hace muchos años».

Desde el primer momento, las pistas sobre la muerte de su hija apuntaron al entorno cercano y, en concreto, a ella y su exmarido. Ambos, en la noche en la que se produjo la muerte de Asunta, habían acudido a una comisaría de Santiago de Compostela a denunciar la desaparición de su hija.

En el juicio, su retrato fue el de una mujer cabizbaja, vestida con ropa oscura, que defendió su inocencia. «No maté a mi hija, no, no maté a mi hija», respondió a su abogado cuando éste le preguntó directamente si había sido la responsable de la muerte de la menor en una declaración con contradicciones que vinculó entonces a «lagunas».

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