La Guardia Civil junto con la Policía Local de Casarabonela (Málaga) salvó la vida a un menor de 14 años. Se había atrincherado en el interior de una vivienda e iba armado. Allí reunió varias bombonas de butano y una estufa, con una azada intentó atacar a uno de los agentes. El suceso tuvo lugar sobre las 20:00 de la tarde, cuando los agentes acudieron al inmueble en cuestión de la localidad andaluza.

Según informa Málaga Hoy, en el inmueble el chico residía bajo la tutela de un centro de menores francés. Pese a la insistencia de los monitores para que fuera atendido por los servicios sanitaros, se negaba a salir de la vivienda. Fue cuando uno de los trabajadores sociales al cargo del joven detalló a las fuerzas de seguridad que no se habría tomado su medicación. El interior se encontraría destrozando la casa ya que los cristales estaban rotos y la puerta de entrada tenía signos de golpes.

El joven amenazaba con atacar a quien entrase en el habitáculo. Fue cuando los policías penetraron en su interior e intentó el mencionado ataque. Tuvo que ser reducido y engrilletado al mostrar resistencia tratando de morder a los efectivos. Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) demandaron tener el «material de protección para este tipo de servicios». «Necesitamos escudos invertidos para controlar situaciones con personas violentas y armadas. Tampoco tenemos cascos de protección», aseveró un vocal.